Celebran el alejamiento de Aranguren de Shell y destacan la “década perdida” de la compañía

Celebran el alejamiento de Aranguren de Shell y destacan la “década perdida” de la compañía

El Observatorio de la Energía, la Tecnología y la Infraestructura para el Desarrollo (OETEC), que conduce, Federico Bernal, hizo público su “beneplácito” por el alejamiento de Juan José Aranguren de la petrolera Shell, al tiempo que deseó al nuevo titular de la empresa, Teófilo Lacroze, “todo el éxito en la difícil mas no imposible tarea de revertir la nefasta herencia del presidente saliente”.

Bernal aprovechó la oportunidad para recordar a la sociedad argentina, algunos de los números arrojados en la “década perdida” de Aranguren mientras estuvo al frente de la compañía anglo-holandesa y “el daño que ésta le provocó a la seguridad jurídica de la sociedad argentina”.

En tal sentido, el Observatorio de Energía, publicó los distintos parámetros sobre el comportamiento de la empresa Shell entre el año 2003 y el primer semestre de 2014, números que hablan por sí solos de la escasa responsabilidad social empresaria que la firma evidenció durante el período bajo análisis, que ahora el nuevo presidente tendrá que revertir.

- De 110 estaciones de servicio en 2003 a 51 a fines de 2013.

- El mayor uso de la capacidad instalada de la refinería de Shell en los últimos 7 años fue en 2007 (86,9%). Entre 2007 y 2009 se desplomó, para ascender lentamente hasta 2011, su segundo máximo con un 85,79%.

- En 2013, el factor de utilización de Dock Sud fue de 84,2%, es decir, una capacidad ociosa de 15,8%, pero con un incremento en las ventas en los años anteriores del orden del 10% anual.

- La capacidad ociosa entre 2008 y 2013 fue de un promedio de 10,77%. En el primer semestre de 2014, la capacidad ociosa de Shell fue de 15,1%.

- En cuanto a la elaboración de nafta súper, aumentó un 73,32% entre 2003 y 2012, aunque con altibajos. Su participación más alta la alcanzó en 2005 (28,16%).

- El incremento en la elaboración de la nafta premium fue el más pronunciado para todos los subproductos: cerca de un 125% entre 2003 y 2012 (de 14,31% de cuota del mercado en este rubro al 22,52% en igual período). Ídem para los diez meses de 2013 en relación a 2012, pasando de un 14,52% al 25,68%. En otras palabras, la maximización de rentabilidad a través de una refinería ociosa volcada a nafta premium en detrimento de la súper, similar a la política practicada por Repsol en YPF antes de su renacionalización.

Déficit comercial

- Elaboración de gasoil con una mayúscula declinación. Entre 2003 y 2012 disminuyó un 6,88%, pese al exponencial aumento de la demanda durante la década. En este segmento, Shell muestra su participación más baja con el mínimo de 12,06% alcanzándose justo en 2008, año del desabastecimiento de las patronales agrarias. En 2013, la producción se contrajo 0,93% respecto al mismo lapso del 2012. Pero resulta que la caída en la elaboración de gasoil se registra desde 2007, inversamente a la sucedido con la demanda interna.

- A pesar de la caída en la producción de gasoil, la empresa no limitó sus ventas sino que compensó la diferencia con importaciones. Entre 2007 y 2012, por ejemplo, las ventas superaron a la producción. Si sumamos a esos seis años el acumulado entre enero y octubre de 2013, la brecha se agiganta.

- En consecuencia, las importaciones crecieron entre 2008 y 2012 un 52,98% en cantidad, y un 48,14% en monto, saltando de 145,2 a 215,2 millones de dólares.

- Fue con importaciones que Shell compensó el incremento de sus ventas en el contexto de una capacidad instalada no aprovechada. La utilización del 100% de la capacidad instalada de producción de gasoil hubiera hecho innecesaria la importación de ese combustible en 2008, 2009 y 2012, años en los cuales se hubiera constatado un excedente.

- Resumiendo, entre comienzos de 2008 y octubre de 2013, Aranguren impidió al país ahorrar 748,6 millones de dólares o, si se prefiere, 215,2 millones en 2012 y 224,7 en 2013.

Números para el acumulado de 2014

Según detalla el investigador del OETEC, Dr. Ignacio Sabbatella, en su reciente informe “Shell: análisis de su actividad de producción y comercialización de combustibles de 2014″ (19/3/15): “Todos los números de la actividad de la empresa durante 2014 resultaron negativos respecto al año anterior. El volumen de procesamiento de crudo disminuyó un 3,1%, pasando de 4.885.356 m3 (84 mil barriles/día) a 4.734.916 m3 (81 mil b/d). Respecto al volumen total de procesamiento de crudo del país, pasó de explicar el 16% al 15,5%, aunque se mantuvo en el segundo lugar muy lejos de la empresa líder, YPF, y muy cerca de la tercera Esso (Axión). El factor de utilización de la capacidad instalada cayó de 84,2% a 81,6%”. Más números del año despedida de la “década perdida”…

- La producción de combustibles líquidos decreció un 3,5% para nafta súper, 6,9% para nafta ultra y 0,9% para gasoil.

- Pese a que durante 2014 Shell recurrió en menor medida al mercado externo para cubrir una menor demanda de combustibles, siguió importando nafta súper y gasoil. Importó nafta súper por un valor de 49.966.104 dólares y gasoil por un valor de 211.324.647 dólares.

- Es decir, Shell importó el 7,3% de la nafta súper y el 15,8% del gasoil vendidos al mercado interno, en lugar de optar por la importación de crudo liviano que le permitiera elevar el uso de la capacidad instalada con la que cuenta, opción menos onerosa para la balanza comercial del país.

- Al respecto, cabe destacar la estrategia inversa de YPF, que en 2014 sí importó crudo liviano, incluso a pesar de haber registrado en 2014 un factor de utilización de su capacidad instalada del 90,2% (las refinerías de Luján de Cuyo y Plaza Huincul estuvieron por encima del 95%). Shell, con una capacidad ociosa mucho mayor e injustificada, no importó crudo liviano para procesar.

¿Terminará en 2015 la “década perdida” de Shell?

El ex presidente de Shell, Juan José Aranguren, venía entrometiéndose en política desde 2005, año en el que, ante la subida indiscriminada de los precios de los combustibles comercializados por la empresa, el Presidente Néstor Kirchner decidió convocar a un boicot popular. Pero nunca es tarde para hacer lo correcto, reza un viejo proverbio. Le llevó una década a Aranguren darse cuenta que nada más justo y transparente para hacer política que sumarse a una fuerza partidaria. Y como no podía ser de otra manera, fue el anarco-mercadismo del PRO lo que terminó por animar al conservador ejecutivo.

Como sea y siempre desde la perspectiva de una nación digna y autosuficiente, con un mercado interno como motor indiscutible de su desarrollo, así como con precios asequibles de la energía eléctrica y los combustibles, el alejamiento de Aranguren podría marcar el comienzo del fin de la “década perdida” de Shell. En efecto, para el Observatorio OETEC que la empresa dueña de la tercera refinería más grande del país (detrás de las plantas de La Plata y Luján de Cuyo pertenecientes a YPF) abandone el nefasto rumbo impreso durante la “década perdida” resultará sumamente auspicioso para el país. Es así que, para concluir, deseamos manifestar nuestros más sinceros deseos de éxito al presidente entrante, señor Teófilo Lacroze, en la obligada recuperación de Shell. Queda demostrado que repartir el tiempo de gestión, como hizo Aranguren, entre CEO de la compañía y político opositor sólo puede conducir al fracaso.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>