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“Queremos liderar el mercado brasilero y luego expandirnos a toda Latinoamérica”

Jueves 9 de Septiembre, 2021

Cuando prácticamente nadie se preocupaba por los datos que las empresas en internet recolectaban de sus usuarios, Rodrigo Irarrázaval, vio una oportunidad y a la vez la posibilidad de brindar un servicio. Proteger esa información personal que a través de cookies recolectaban las compañías y darles a los internautas el poder de resguardar su privacidad.

Así fue que, luego de una carrera en el terreno de la informática, decidió crear Wibson, una startup que en principio permitía a las personas monetizar sus datos personales. Ahora, con un nuevo plan, Irarrázaval contó en Ser Industria Radio que apuestan a brindarles servicios a las empresas para que puedan cumplir con las regulaciones de privacidad.

Recientemente instalado en Brasil, donde fue sancionada una ley que obliga a las compañías a resguardar los datos personales, el emprendedor remarcó que apuesta a conquistar ese mercado para luego expandirse por todo el continente.

Además, el Ceo de Wibson, dio su postura sobre la posibilidad de utilizar blockchain para implementar el voto eléctronico y el futuro de un mundo descentralizado.

¿Por qué decidiste crear Wibson?

Comencé en marketing digital cuando fue un boom y me enamoré de las cosas que se podían hacer con datos. Después pasé por una startup trabajando con soluciones de inteligencia artificial, machine learning. Nuestra idea era obtener mayor valor con los datos que en ese momento creíamos que eran de las empresas, pero que después, con las nuevas regulaciones advertimos que eran de las personas. Entonces nos planteamos la idea de ayudar a las personas a controlar esa información. En un principio teniamos la idea de que las personas obtuvieran un valor por sus datos. Pero nos dimos cuenta que había que hacer un trabajo mucho más grande y anterior a ese, que era que las personas tuvieran control de su información. Por eso creamos una aplicación para que la gente pudiera controlar su información. A partir de eso descubrimos que las empresas no estaban cumpliendo con las regulaciones sobre los derechos de las personas. Desde nuestra mentalidad de colaborar a crear un ecosistema más transparente, seguro y confiable, dijimos ¿por qué entonces no ayudar a estas empresas a cumplir las nuevas regulaciones, que respeten más los datos de sus usuarios? Entendimos que, indirectamente, los beneficiados son las personas que van a tener el control de su información.

En este mundo tan digitalizado y globalizado todos sentimos en riesgo permanentemente a nuestros datos…

Es muy interesante. Hace cuatro años, si hablábamos sobre el control de datos, todos hubieran preguntado ¿qué datos?¿los que tienen las empresas? Hoy eso cambió y las personas comenzaron a exigir el control de su información. Antes nunca se hablaba del control de datos porque uno suponía que era de las empresas. Ese paradigma está cambiando. Las personas se están revelando y le están diciendo a Facebook, a Google, que control me está dando, qué herramientas me está permitiendo para que yo en verdad sea el dueño y tenga realmente el control 100% de lo que quiero que suceda con mi información.

¿Crece el interés de las empresas por estos servicios?


En 2018 se lanzó una regulación en Europa que se llama GDPR. Para resumirlo en tres puntos, dice que las personas son dueñas de sus datos, es el punto más importante. Las empresas deben comunicar de manera transparente el uso de la información. Además las personas deben tener el derecho de acceder a sus datos. Ahora el usuario tiene que acceder a una política de privacidad o de cookies más transparente, lo más simple posible y de forma fácil. Si una empresa trabaja con usuarios en los Estados Unidos, Argentina y Brasil, no puede tener una política de privacidad sólo en inglés o español. Debe demostrar que está tratando de ayudar a que el usuario pueda acceder y consumir esa información. Después, todo lo que es el uso de los datos. Vemos y aprendimos que una de las mayores fuentes de captación de información son las páginas de internet, el 99% utiliza cookies. Lo que es muy interesante es que utiliza cookies de terceros. De esa forma están metiendo en su sitio pequeños archivos que se meten en tu computadora y captan información. Por eso cuando uno empieza a buscar un pasaje para viajar, después le aparece publicidad ofreciéndole. Lo que están diciendo estas regulaciones es que, para que estas páginas metan ese archivo en tu computadora y capten esa información, el usuario tiene que dar su consentimiento.

¿Cómo se soluciona?

Con el famoso banner o la famosa cajita que aparece en cada vez más sitios que dice “este sitio utiliza cookies” y uno puede clickear, aceptar. Hay otras que cumplen con las nuevas regulaciones. La de Europa e incluso ahora la nueva ley que hay en Brasil, donde uno puede configurar qué cookies quiere aceptar y cuáles rechazar. Es un pequeño detalle pero si empiezan ya con este concepto en la cabeza verán que cada vez más sitios utilizan está opción. Con esto las empresas dan al usuario la decisión sobre los datos que quieren dar o no a las empresas.

¿Desde Wibson desarrollan esas “cajitas”?

Sí y lo generamos de una manera muy simple. Se trata de un boot que escanea el sitio, ve qué cosas estaban faltando, categoriza todas las cookies y con una línea de código que le damos a la empresa, la implementa en su sitios. Esta es nuestra solución principal que incluye una política de cookies en todos los idiomas, la política de privacidad, si la empresa no lo tiene en todos los idiomas y que incluyen algo muy interesante: un formulario para que la gente pueda acceder a sus derechos. Hoy las personas, si solicitan los borrados de sus datos, las empresas tienen que cumplirlo. Si las personas piden una copia de sus datos, las empresas están obligados a hacerlo. Es algo antes impensado, pero están obligados porque el dueño de esa información es la persona no la empresa.

¿El usuario común de qué forma puede utilizar Wibson?

Las empresas utilizan las soluciones de Wibson e indirectamente el usuario se ve beneficiado. Por ejemplo, si visitás una empresa que es cliente nuestro, te va a aparecer un banner que significa que la empresa te está dando el derecho a aceptar o rechazar ciertas cookies.

¿Están utilizando blockchain?

Así es, estamos empezando a implementar blockchain para distintas soluciones. Todas las regulaciones de privacidad que se están viniendo en Europa, Brasil y discutiendo en Argentina, Chile, Colombia, México, es inevitable que van a suceder en latinoamérica. A su vez, uno no sólo debe cumplir con la regulación y sentirse tranquilo por darle los derechos a los usuarios. No sólo hay que ser, sino que hay que parecer una buena empresa. Lo que estamos analizando y estudiando es que toda la información que se obtiene con los consentimientos, con blockchain, se registren y no se pueden editar, ni cambiar. Entonces, ante un ente regulador, se puede demostrar que hubo consentimiento de esas computadoras y trackearlo por ejemplo a través de Google Analytics o Facebook.

¿Cómo desembarcaron en Brasil?

Fue una experiencia interesante y digo experiencia porque en todo este periodo de pandemia estaba complicado salir del país. Luego de idas y vueltas pude llegar a San Pablo. Estamos abriendo nuevos HQ y contratando gente. Debido a la nueva ley general de protección de datos que hay en Brasil, con la cual desde agosto de este año se comenzaron a poner multas, estamos viendo una gran revolución. Por eso queremos liderar el mercado brasilero y luego expandirnos a toda latinoamérica.

¿Cómo está Argentina respecto a estas regulaciones?

El caso de Argentina es muy interesante porque lanzó su ley en el año 2000, con la cual fue muy revolucionaria e incluso muy adelantada en el tiempo. Esa norma le daba a los usuarios el derecho a pedir que se borren sus datos o requerir una copia de su información, algo muy adelantado en el tiempo. Pero lo que sucedió es que a partir del año 2000 no se hizo una actualización con mayor profundidad. Por otra parte, está regulación tampoco implicaba demasiadas sanciones. Si no hay multas, por lo general, se trata de seguir estirando y hasta que no tenga ese problema no se cumple.

¿Todas las páginas deberían dar al usuario la posibilidad de dar o no sus datos?

Sí. Por ejemplo en Brasil es para cualquier empresa que esté en su territorio o que recopile datos de brasileños. Por eso lanzamos distintos planes, para ir ayudando a las empresas a cumplir. Varias compañías en Argentina nos han contactado porque tienen sedes en España, en Brasil y están viendo en expandirse a esos países. Además saben que es algo que se viene en Argentina y prefieren empezar a tomar los máximos estándares. También me parece muy interesante esta comparación de que una empresa buena con la privacidad y con el medio ambiente. Si recordamos cuando se lanzaron las primeras regulaciones de medio ambiente, nadie las cumplía y a nadie le importaba. Las empresas decían que para cumplir tenían que gastar más plata y no les importaba el medio ambiente. Después empezaron las multas y dijeron que hay que comenzar para evitarlas. A su vez, la gente empezó a quejarse y despertó una revolución desde la presión de la sociedad. Las empresas vieron que cuidando el medio ambiente, no solo evitaban pagar multas sino que además podían vender más.
“Si en una botellita de agua pongo en la etiqueta que por cada agua que vendo voy a plantar un árbol, voy a vender más que mi competencia”, pensaron los empresarios y vieron en eso un diferenciamiento, así como es la calidad del producto. Con la privacidad está pasando exactamente lo mismo. Al principio es no voy a cumplir la cantidad de cosas que tengo que hacer, sigo con mis ventas, pero después comenzaron las multas. Amazon tuvo una el mes pasado de 876 millones de euros por no cumplir con la regulación. La sociedad está empezando a presionar. Si vemos la última publicidad de Apple, vende su celular diciendo que el nuevo Iphone equivale a privacidad. Ese es su principal diferenciamiento. Así que ya estamos viendo que las empresas están queriendo cumplir, no por un tema de regulación y porque la sociedad presiona, sino porque si realmente cumplen las normas, si son amigables con la privacidad, van a vender más, con lo cual es muy interesante este cambio de paradigma.

¿Blockchain puede ser una posibilidad para pensar en el voto electrónico desde computadoras personales o celulares?

Siempre digo que Blockchain permite generar un registro inviolable, 100% auditable y descentralizado. Ahora, es muy importante marcar una cosa. Si el registro que se sube ya está corrupto, blockchain va a ser 100% transparente pero va a mostrar un archivo corrupto. Para llevarlo a otro caso pero que se replica también en el voto, si estoy haciendo una cadena siguiendo la producción de manzanas y subo una foto de una manzana que está bien, pero después meto en el cajón una que está prohíbida, en la blockchain va a quedar como que está todo perfecto. Lo mismo con un certificado, si ya está corrupto lo único que va a quedar en blockchain es algo que se ve transparente, pero no refleja la realidad. Entonces con el voto, es verdad que esta buenisimo, pero hay que tener mucho cuidado, porque he visto mucha gente que dice que la blockchain es una solución a todo y no es tan así. Esta tecnolohía permite tener un libro que no se puede editar pero si uno lo corrompe de antes, por más blockchain que utilicemos, no va a ayudar a hacer en este caso elecciones más transparentes, limpias y descentralizadas.

¿Vamos a un mundo más descentralizado? ¿Qué implica?

Totalmente. Vamos a un mundo más descentralizado. Hoy en día las plataformas en el cual conectan personas con servicios están creciendo. Al principio hablamos siempre de Uber, Rapi, Airbnb, ahora se ven más plataformas creciendo. Hay muchísimos argentinos y de todo el mundo que están trabajando en ellas, viajando por distintos países, ofreciendo sus servicios a empresas y corporaciones, que los contratan, tal vez sin trabajar en el mismo país. Estoy viendo que con la descentralización cada vez más profesionales tecnológicos ya no creen en tener un trabajo único que les pague la obra social, sino que ellos prefieren ser dueños de sus vidas. Lo que lleva esta descentralización es que los países traten de pelear o de controlar a alguien que cobra por paypal o criptomonedas. En vez de todo el trabajo que distintos gobiernos del mundo están tratando de hacer para controlar esto, deberían ver y entender que el mundo está cambiando y cómo pueden adaptarse a eso. Porque a la larga, hay ciertas cosas que no van a poder controlar.