Buenos Aires

Cotizaciones

Dólar

Compra

$ 92.75

Venta

$ 98.75

Euro

Compra

$ 112.12

Venta

$ 112.60

Real

Compra

$ 17.47

Venta

$ 17.51

Provisto por

Afirman que la ley de Economía del Conocimiento es un paso hacia la reforma tributaria

Miércoles 27 de Enero, 2021

El presidente de la Cámara Empresaria de Tecnología, Informática y Comunicaciones de la provincia de Buenos Aires (CETIC), Javier Montalbetti, destacó los beneficios que traerá la nueva ley de Economía del Conocimiento para las PyMEs y señaló que a partir de esto se genera la posibilidad de que en un breve período se pueda hacer una reforma tributaria.

El dirigente, en diálogo con Ser Industria Radio, pronosticó un 2021 muy complicado para el sector y la economía en general, en el que las empresas tendrán que hacer eficientes los recursos para continuar trabajando.

Además, señaló que urge adaptar el sistema educativo a los nuevos tiempos para poder formar trabajadores y profesionales que cuenten con los conocimientos necesarios para dar respuesta a los nuevos empleos que el desarrollo tecnológico, acelerado por la pandemia, genera.

¿Cómo evaluás la reglamentación de la ley de Economía del Conocimiento?

Es una muy buena noticia porque se hizo una reformulación de la ley que se había sancionado y reglamentado en 2019. Entendíamos que la norma no estaba contemplaba a la PyME. Por eso tuvimos la impronta de llevar propuestas directamente ligadas a favorecer a la pequeña empresa, que está creciendo en forma prominente.

¿Por qué la ley sancionada en 2019 no contemplaba a las PyMEs?

Básicamente tenía una mirada muy corporativa y una visión para empresas medianas y grandes. Nosotros estamos mirando el futuro. En la Argentina, en casi el 40% de los nuevos empleos no se han desarrollado todavía las capacidades. Entonces, si íbamos a tener una ley de Economía del Conocimiento que favorezca el sector TICS, al desarrollo del sector tecnológico y demás, creíamos que las PyMEs tenían que estar reconocidas e individualizadas. Esta ley es muy abarcativa. Tiene que ver con el desarrollo de lo que es el arte, la biotecnología, la nanotecnología…tiene muchas aristas, desde los sistemas audiovisuales hasta lo que son los sistemas espaciales. También estamos en un proceso de aceleración tecnológica porque la pandemia nos ha empujado. En el congreso Industria 4.0 que hicimos en el mes de octubre junto con ADIBA, FEBA y la Fundación INCYDE de España, se habló directamente de una evolución tecnológica y de la base de comunicaciones de entre cinco y siete años. Por eso es urgente una estructuración de la matriz de conectividad de Argentina, para que tengamos un país federal y las mismas oportunidades de Ushuaia a La Quiaca. Hay que arrancar por algún lugar y esta Ley es una gran oportunidad para desarrollar empresas que ya están en plena actividad y que pueden seguir creciendo con beneficios impositivos y fiscales y a la vez generar empleo de calidad y nuevas compañías.

¿Las observaciones que ustedes hicieron sobre la primera ley se contemplaron en la reglamentación?

Sí. Lo que observamos en el momento de la gestión de la ley anterior, es que no se habían tenido en cuenta ningún tipo de modificación. El proyecto estaba bastante cerrado y aprobado prácticamente por unanimidad, sin observaciones. Cuando el nuevo Gobierno asume y toma otra vez la ley ahí se empezaron a hacer modificaciones. Se tuvo en cuenta el colectivo general de actividades y cuando se le pone el foco a sectores que no estaban contemplados, hubo que tener otros parámetros. En general hemos sido beneficiados porque es una ley más abarcativa. Acá estamos hablando de producción y productos de calidad exportable. El sector tecnológico en Argentina es el tercero que tiene el complejo exportador. Con esta realidad tenemos que tratar de potenciar todo lo que tenga que ver la innovación y la creatividad. Ni hablar de los grandes beneficios impositivos, siendo que las PyMEs son castigadas con tantos tributos. Tenemos un sector que va a ser favorecido por la quita de determinados impuestos o por el descuento de porcentajes grandes. Hay que fomentarlo porque es una manera de alentar a que se generen empresas que tengan sustentabilidad, porque si no, con los niveles de rentabilidad tan bajos, con la inflación que se está teniendo y con el tipo de cambio que realmente se controla muy poco, el panorama es bastante poco alentador.

¿Cuáles son los principales beneficios de la ley?

Con esta nueva reglamentación cuando la empresa toma trabajadores, tiene un bono intransferible de crédito fiscal otorgado con las contribuciones patronales con una baja hasta el 70%. Esto es el costo laboral que generalmente genera mucho conflicto. Cuando tenemos personas en relación de dependencia se habla del costo laboral porque el empleador tiene que pagar un 50% más del sueldo sobre cargas sociales. Es muy pesado, porque el Estado administra estos fondos que generalmente no vuelven a la sociedad en su conjunto. Cuando las PyMEs tenemos que incorporar empleo de calidad y agregar valor, además de pagar los sueldos como corresponde, tenemos que pagar capacitaciones, el aggiornamiento de las personas a nuestro proceso productivo. La quita del 70% de los aportes patronales sería una gran oportunidad también para reinvertir eso que se ahorra, en incorporación de más personal. 

Se habla mucho de startup y empresas que ven a Uruguay como un destino más favorable para desarrollarse. ¿Con esta nueva ley eso puede cambiar?

Creo que eso tiene directamente que ver con la magnitud de cada empresa y también de cómo quiera tener su domicilio fiscal por determinados beneficios o con la utilización de utilidades y la disposición en base a cómo hay diferentes reglamentaciones en la Argentina. La migración de empresas y de personas, está bastante ligada a las últimas novedades que hubo del Ejecutivo nacional cuando empezaron a promover esta renta extraordinaria a las grandes fortunas. Hubo determinados jugadores en el mercado tecnológico argentino y mundial que han decidido tener residencia en el país hermano de Uruguay. Son decisiones empresarias. Esta ley viene a acompañar el avance tecnológico.

No es fácil desarrollar una empresa tecnológica que sea sustentable y justamente la normativa tiene que estar acompañando esto. Argentina, para ser intelectualmente honesto, es un país que si bien tiene un desarrollo emprendedor muy grande ha tenido tasas altísimas de mortalidad en los primeros dos o tres años de vida de las startups. Esta iniciativa es perfectible y puede mejorarse. Sea cual fuere el gobierno, mientras sea democrático, nosotros vamos a apoyar este tipo de proyectos, porque si no, estamos en la antigua lógica de que tenés una buena idea, desarrollarla con trabajo, empezar a prestar servicios, pero después llega la tragedia que es caer en la AFIP y tener la inscripción de ingresos brutos, la de ganancia, la de IVA, toda la carga de impuestos que se van acumulando. Básicamente empezás a tributar con un porcentaje muy alto del flujo del negocio y termina siendo inviable.

Esta ley que se ha reglamentado nuevamente y que está en vigor lo que nos va a llevar es a que en un plazo no muy extenso tengamos también la posibilidad de hacer una reforma tributaria que es completamente necesaria para nuestro país.

¿La ley contiene un fondo que se va a generar con el aporte de cada empresa?

Si. Tiene un fondo que, dependiendo la magnitud de la empresa, será el porcentaje que aporte. Esto está completamente ligado también a un paquete de créditos y de SGR y aportes no reembolsables. Hay una serie de herramientas, tasas subsidiadas, que está contemplando para motivar y poder darle sustento a las empresas. Es una oportunidad para empezar a colocar proyectos viables y acá la asociatividad y el hecho de que la tecnología puede ser transversal a casi todos los sectores también es clave. La industria es uno de los sectores que más tienen que estar prestando atención, más allá del sector tecnológico, porque es complementario y todos estos créditos y bonos van a estar ligados a que, por ejemplo, una industria que tenga que hacer un proceso de transformación digital los puede usar y tener proveedores satélites que complementen ese proceso.

La ley abarca desde la actividad audiovisual hasta la aeroespacial. Al ser tan amplia ¿Cómo pensás que puede evolucionar este año? ¿Hay recursos humanos capacitados o cuesta mucho conseguirlos?

A este año lo vemos como muy difícil. Me encantaría dar otro pronóstico pero viendo lo que está pasando en Europa y en los países que están adelantados en la pandemia, lamentablemente vemos que el rebrote y todas estas circunstancias están atentando contra todos los sectores y la comunidad. Este último año que hemos sobrevivido, porque no podemos hablar de grandes avances en lo económico o una evolución salvo algunos sectores muy particulares que han sido beneficiados, fue muy complejo y vamos a tener que reformular fuertemente las empresas. Tendremos que ser muy creativos, optimizando muchísimo los costos fijos, la incorporación de personal cada vez más calificado. Se necesita fuertemente una planificación de capacitación y profesionalización de los recursos. Hoy tenemos una capacitación incipiente porque las personas van ganando habilidades con la experiencia del uso de herramientas. Pero también tenemos la formal, que son los desarrolladores, los diseñadores, las personas que realmente tienen una actividad específica y niveles de complejidad altísimo.

Las empresas tienen que tener puesto el foco en cuáles son los segmentos que van a desarrollar y en este sentido las entidades educativas van a tener que aggiornarse muy rápido porque este cambio es drástico y no podemos estar esperando un proceso que tarde cinco años. Ese tiempo te deja fuera completamente del mercado que hoy es el mundo. Es un desafío enorme que tiene el sector educativo. Desde el sector PyME trabajamos con diferentes estamentos públicos y privados, pero nosotros creemos que es urgente el cambio de lo que es la matriz educativa para que haya personas que tengan muchísimas más oportunidades y que, además, tengan una visión más productiva. Históricamente se decía que las personas se anotaban en la universidad para trabajar en tal lado… Hoy, si nos sentamos a hacer una encuesta con personas relativamente jóvenes, posiblemente están siguiendo carreras para su satisfacción personal, buscando obviamente un beneficio económico a través del trabajo. Pero eso de trabajar 20 años en una empresa, quedó completamente fuera de foco.

También te puede interesar: