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“Dock Sud tiene que invertir en infraestructura para mejorar la competitividad de nuestra producción”

Lunes 20 de Julio, 2020

La presidenta del Consorcio de Gestión de Puerto Dock Sud, Carla Monrabal, primera mujer en ocupar un cargo de ese rango, repasó los principales desafíos que afrontará durante su gestión en la terminal situada en Avellaneda, provincia de Buenos Aires. 

Con una larga experiencia en el sector, Monrabal, destacó la importancia de modernizar el puerto en base a las nuevas tecnologías. “Si no se invierte en infraestructura tenemos altos costos y esto hace que los productores bonaerenses exporten a precios más alto y eso nos disminuye la competitividad”, sostuvo. 

Al dialogar con Ser Industria Radio, la especialista en comercio internacional afirmó que hubo una merma en la actividad, pero se está trabajando en equipo para incrementarla en el menor tiempo posible.

¿Cómo vivís la experiencia de ser la primera presidenta de un puerto?

Me toca trabajar desde donde me gusta y me apasiona, que es el puerto. Es una experiencia que uno la viene trabajando desde hace muchos años. Estoy vinculada al sector portuario y el comercio exterior, desde hace más de 20 años. Cada vez se está haciendo más fácil ser mujer en este sector, eso es lo importante. Formar parte y presidir el Consorcio, hace que también pueda trabajar para profundizar la inclusión de género. En la Argentina todavía tenemos leyes de hace 100 años donde hay algunos artículos que todavía prohíben a la mujer trabajar en el puerto. Todo eso lo vamos a estar trabajando con los compañeros de la Provincia para seguir cambiando esta transformación de género. 

¿Cómo encontraste a Dock Sud?

Es un puerto que en su origen se asentó con todo el sector de combustible. Tenemos cuatro grandes sectores económicos. Lo que es tancaje, es decir combustibles; el área de cargas generales, esto es cuando llega un proyecto fuera de lo que es el contenedor; un sector de contenedores que representa la mayor terminal de la provincia de Buenos Aires donde ocurre más del 30% de la importación de contenedores de la Argentina y un sector de refinerías, donde hay refinación del producto y también hay un sector importante, que es el de las areneras. Todo eso concluye bajo lo que es el ejido de Avellaneda, pegado a la Ciudad de Buenos Aires y al Puerto Nuevo con el resto de las terminales. Hoy el puerto está en un cambio de paradigma de gestión, es de los últimos de la provincia que se hizo Consorcio. Al estar integrado a la comunidad, uno de los mayores desafíos que tenemos en la gestión es hacer de este puerto una convivencia segura con los vecinos. 

¿Esta seguridad se debe fundamentalmente al petróleo?

En realidad, a todo. Desde el tránsito, pensemos que dentro del ejido portuario tenemos a media cuadra una escuela, entonces hay camiones que pasan van y vienen todo el día. Cuando hablo de la seguridad con la comunidad no hablo de cada industria. El puerto en eso trabaja, controla y supervisa todo el tiempo la seguridad de cada una de las industrias que están dentro. Cada una tiene su protocolo propio.

También encontramos un puerto que tiene un gran pasivo en lo que es la infraestructura portuaria, hay que realizar mucha inversión para poder avanzar en lo que es la tecnología, si nosotros no invertimos, si no avanzamos, nos vamos quedando fuera del mundo porque el mundo avanza. Dock Sud tiene que invertir en infraestructura para mejorar la competitividad de nuestra producción. Ese es otro de los mayores objetivos tenemos. Hay un enlentecimiento en lo que es la parte de infraestructura por varios problemas y factores anteriores, entre ellos el hecho de haber sido una delegación. Esto demoraba todo y determinadas políticas portuarias que por ahí no hacían lo que hoy como provincia queremos hacer, que es darle mayor énfasis a la infraestructura portuaria. Sin infraestructura tenemos altos costos y esto hace que los productores bonaerenses exporten a precios más alto y disminuye la competitividad. 

¿Es necesario que se apruebe una ley de puertos para la provincia?

La provincia se debe su ley de puertos. Desde el año 1994 cuando se hicieron los traspasos, cada provincia empezó a trabajar sus propios puertos. Los de Bahía Blanca y Quequén, fueron los que más rápido se consorciaron y a partir de ahí se fue trabajando, esto es una apreciación personal, sin articulación pública. Cada puerto tenía su delegado e iban trabajando y viendo qué pasaba. Hoy tenemos la impronta de pensar en una Provincia unificada, con una estrategia para darle a cada puerto lo que más sabe hacer. No es lo mismo la matriz productiva del puerto Dock Sud que el de La Plata. Para todo eso, como Provincia, nos estamos debiendo una ley de puertos que tiene que ser trabajada y consensuada con todo el sector portuario.

¿Cómo influyó la pandemia en la actividad del puerto?

Dock Sud es un puerto abierto donde convivimos continuamente con la comunidad, lo cual hace que la pandemia sea parte de una realidad de este puerto. El día que asumí este cargo, la primera misión que me dieron fue cuidar a todos los trabajadores, a la sociedad y a los compañeros del puerto. Para ello tuvimos que implementar un plan de contingencia Covid completamente nuevo. Salimos a controlar y a trabajar en equipo con todos los permisionarios para que sus protocolos sean los necesarios para cuidar a los trabajadores y en eso nos estamos enfocando. Tenemos la suerte, gracias a la prevención y al trabajo en equipo, que al día de hoy el consorcio no tiene ningún caso positivo ni sospechoso. En el puerto hemos tenido positivos, pero todos, gracias a los protocolos, son detectados a tiempo y controlados. Claramente el puerto no está exento al contexto ni nacional, ni mundial, nos está impidiendo ir al ritmo que todos queremos, pero igual estamos trabajando.

Hubo una merma en el comercio exterior, también Shell hizo con un parate. ¿Esto ha comenzado a reactivarse? 

Se ha reactivo. Claramente mermó para todo el país y los impactos del mes de abril los evaluamos y no fueron tan altos. Sí fueron más importantes en mayo, pero tenemos el análisis y la proyección de que nos va a estar afectando. Vamos a ser más austeros porque cuando merma la actividad en un puerto, más allá de lo que afecta a nivel económico en la industria y en la economía de algunos sectores, esto hace que percibamos ingresos mucho menores por la cantidad de movimientos ocurridos en el mes. Para nosotros también es un desafío muy importante hacer frente a los gastos estructurales y de mantenimiento, como puede ser un dragado que el puerto se lo debe. Se han hecho de emergencia, pero fuera de lo que es una planificación real. Entonces todo eso es un impacto que nos afecta a todos, desde el puerto hasta el consumidor final. La presencia que hoy el gobierno tiene en cuanto al cuidado y al Covid también la tiene en cuanto a incentivar y cuidar a las industrias. Esto que sucede es mundial, nadie estuvo preparado para esta pandemia. Lo importante es que se está articulando y estamos trabajando en equipo para lograr un crecimiento en el menor tiempo posible.

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