Buenos Aires

18°

Cotizaciones

Dólar

Compra

$ 99.75

Venta

$ 105.75

Euro

Compra

$ 113.43

Venta

$ 113.91

Real

Compra

$ 17.99

Venta

$ 18.02

Información de Provista por

“Las prospecciones sísmicas contradicen los compromisos internacionales que asumió Argentina”

Lunes 20 de Septiembre, 2021

Lo afirmó Luisina Vueso, coordinadora de la Campaña por la protección del Mar Argentino de Greenpeace, al conceder una entrevista a Ser Industria Radio, en relación a la solicitud para avanzar en la exploración sísmica de la Cuenca Argentina Norte, presentada por la empresa Equinor. 

Vueso recordó que hace más de dos meses se realizó la Audiencia Pública, donde casi la totalidad de las 400 personas se opusieron a esta iniciativa y sostuvo que el informe, no vinculante, se encuentra en el ministerio de Ambiente, que debe expedirse sobre el tema.

Asimismo, tras expresar con firmeza que esta propuesta “no debe avanzar”, puntualizó las contradicciones del gobierno nacional.

En ese sentido, precisó que, mientras el ministerio de Ambiente hace público su compromiso con el cambio de matriz energética, desde la secretaría de Energía se propician por ley beneficios por 20 años a para la producción hidrocarburífera. 

¿En qué situación se encuentra el proyecto de Equinor luego de la Audiencia Pública?

Es bueno recordar que la Audiencia Pública no es vinculante, pero muchísima gente se expresó y el resultado fue contundente contra del avance de éstos proyectos. Este caso era una solicitud de la empresa Equinor para hacer exploración sísmica en tres de sus bloques de la Cuenca Argentina Norte. De las 400 personas que expusieron sólo 12 estaban a favor, el resto todos en contra. Cabe aclarar que no sólo eran personas que tienen que ver con el tema, sino que hablaron muchos ciudadanos y ciudadanas, conservacionistas, biólogos, mayores, adultos, adolescentes. Se presentó muchísima gente y eso fue lo más rico porque el mensaje fue contundente, la gente no quiere que esto avance. Ahora el ministerio de  Ambiente tiene la potestad de decir si permite a la secretaría de Energía que se avance con este proyecto o no. De acuerdo a la Resolución 3 de 2019, 20 días después de la audiencia Ambiente envió un informe final de la Audiencia en el cual se puede ver claramente todo lo que estamos diciendo. Ahora estamos esperando la resolución final, que el Ministerio se expida, los plazos están a punto de caducar.

¿Hay algún indicio sobre esa decisión pendiente?

Sabemos que están pasando cosas interesantes en la coyuntura que nos van dando mensajes de lo que podría llegar a ocurrir. En los dos últimos meses, el ministro de Ambiente y el secretario de Cambio Climático fueron bastante claros en el sentido de que pretenden que esto no avance. Están comprometidos con el cambio de la matriz energética, con la transición. Piensan que deberíamos ir hacia otro lado, que la acción climática es ahora. Lo dijeron muchas veces para varios medios, pero aún no se han expedido. Pero, por otro lado, el miércoles pasado se presentó una ley de Promoción de Hidrocarburos con beneficios impositivos para las empresas que quieran invertir en esta actividad y se mencionó varias veces el offshore, con lo cual nos están mandando otro mensaje sobre todo en la secretaría de Energía y el ministerio de Economía, que estuvieron en esta presentación.

El mundo está dejando el petróleo y avanza hacia el uso de otro tipo de energías para cuidar el medio ambiente. ¿Se trata de una iniciativa anacrónica?

Totalmente. Es algo que ya en el mundo está obsoleto. Mientras muchos países le han puesto una fecha de caducidad a todas las licencias existentes del offshore y han dicho que no van a dar nuevas, en Argentina estamos abriendo una nueva frontera petrolera en una zona donde no tiene presencia, frente a la provincia Buenos Aires. Allí planean explorar dando beneficios impositivos a 20 años. Las prospecciones sísmicas contradicen los compromisos internacionales que asumió Argentina y reafirmó el Presidente Alberto Fernández antes de presentar la ley de Hidrocarburos, ante los jefes de Estado latinoamericanos, al hablar sobre el compromiso que tienen para la lucha contra cambio climático. Esta actividad no debe avanzar. El Panel Intergubernamental del Cambio Climático (IPCC), también lanzó su reporte en el que fue muy claro. Dijo que no se debe abrir ningún nuevo campo de explotación de combustibles fósiles y que todos los esfuerzos deben ser puestos en el desarrollo de energías limpias. Por eso nos oponemos. Otra cosa que puedo sumar es que no sólo son los gases de efecto invernadero que esto va a generar, sino también el impacto que tienen en los ecosistemas marinos que es muy negativo. El océano necesita mantenerse sano y sus ecosistemas también, porque es uno de los principales mitigadores del cambio climático. 

¿El estado argentino realizó algún estudio que dé cuenta del impacto que tendrían estas prospecciones?


El procedimiento es que la empresa, cuando presenta su solicitud para acceder al permiso y hacer exploración sísmica, tiene que presentar una evaluación, que es justamente lo que se discutió en la Audiencia Pública. Lo que muchísima gente levantó, es que esta evaluación de impacto ambiental fue hecha por la consultora que contrató la misma empresa. Es decir que hay un conflicto de interés. Después, mucha gente hizo hincapié en varios puntos de esa evaluación, que era muy pobre que no reconocía, por ejemplo, la importancia del talud o zonas importantes para especies icónicas de nuestro mar, que ahí no se reproducen, pero se van a alimentar. Hay que proteger la zona donde los animales se alimentan, porque si no van a morir y extinguirse. Tampoco menciona el cambio climático. Es una evaluación de impacto ambiental, pero contratada por la misma empresa, con lo cual está bastante sesgada, El estado tiene que evaluar cuál va a ser el impacto esta actividad en el patrimonio natural de los argentinos

¿En otros países estos estudios también los encargan las empresas o solamente en Argentina se procede de este modo? 

Muchas veces, en otras partes del mundo, también lo hacen empresas, pero el mismo país hace estudios in situ. El Instituto Nacional de Investigación y Desarrollo Pesquero (INIDEP), debería hacer estudios sobre qué puede ocurrir con las poblaciones de peces, cuál es el estado del ecosistema y cómo impacta en ese ecosistema durante las prospecciones. Entonces no conocemos cómo impacta a los ecosistemas de nuestro mar. Lo que se presentó fue una simple recopilación de estudios hechos en otros lugares del mundo, donde hay otros ecosistemas y condiciones ambientales distintas.


Llama la atención este proyecto porque hay muchas experiencias de derrames y daños para la vida de las especies y las costas… 

Sin duda. Obviamente esto no sólo tendría impacto en la biodiversidad, en los ecosistemas, en la resiliencia del Océano, sino también en las comunidades costeras. Por eso tanta gente se presentó en la Audiencia, son las mismas personas que van a ser impactadas por esto, en la pesca, las poblaciones de peces, el turismo, la calidad de las playas. Hace poco presentamos un modelado de qué ocurriría si hubiera un derrame de 900 barriles, que en la industria es un derrame pequeño que ocurre normalmente. Ese derrame, en diez días, podría llegar a las costas de la provincia de Buenos Aires e incluso hasta Uruguay. Otro estudio, que hizo en la Universidad Nacional del Centro, analizó estadísticamente cuál es la incidencia de los derrames. Si se avanzara con el proyecto, hay prácticamente un 100% de probabilidades de que haya derrames como el que nosotros modelamos de 900 barriles. Estamos hablando de algo muy peligroso. Por eso es tan importante también tener en cuenta que estamos en medio de una emergencia climática, en un momento de la historia en el que hay que mirar las políticas sobre todo priorizar la agenda ambiental. Este proyecto va en contra de todo eso.

Dada la contracción pública del gobierno, sobre la decisión pendiente del ministerio de Ambiente, ¿cuál es la expectativa?   

Estamos a la espera de que se expida. La misma empresa, Equinor, presentó una solicitud para hacer una primera perforación exploratoria que se sumaría a la sísmica. Si eso ocurre va a ser prácticamente muy difícil revertir todo esto. Seguramente si una empresa hace una perforación va a querer sacar petróleo. Tenemos que hacer mucha difusión, presión ciudadana y social, para que eso no ocurra.

¿Hay apoyo social y político para evitar que esto suceda?
Hay muchísima gente muy involucrada en Mar del Plata, una resistencia muy fuerte. Se formó una Asamblea por el Mar Libre de Petroleras y están haciendo mucha movida. Y también otras organizaciones como la nuestra, que venimos trabajando en este tema desde hace bastante tiempo, difundiendo información porque esto se maneja, como sabemos, en la oscuridad. Las cosas ocurren de repente, entonces es muy importante estar atentos a las fechas, a los distintos hitos y estar atentos a esta resolución.

El Mar Argentino también está sufriendo una depredación de especies, por la pesca ilegal que ejercen otros países. ¿Cómo lo evalúan desde Greenpeace?

Es un tema que venimos trabajando hace varios años. La dificultad que tiene es que ocurre en aguas internacionales, más allá de la Zona Económica Exclusiva Argentina. Muchas veces estos barcos entran en aguas nacionales y eso es ilegal, pero lo que ocurre más allá del límite no lo es. Ese es el problema. Hay un gran vacío legal en aguas internacionales. No hay una gobernanza de aguas internacionales que regule esta actividad. Esta es la problemática de la industria pesquera de largas distancias. Son flotas que vienen desde el otro lado del mundo a pescar depredando totalmente las especies de la zona, utilizando técnicas de pesca destructivas y pasa en muchos lugares del mundo. Lo hacen también cerca de Galápagos. Es una problemática que se da por la falta de gobernanza del agua. 

¿Qué puede hacerse al respecto?

Estamos proponiendo, hace ya muchos años con otras organizaciones y a nivel mundial que se cree una Red de Santuarios Marinos en aguas internacionales para proteger éstas zonas que son tan ricas y han sido vulneradas por los abusos de estas industrias destructivas luego de años de descontrol. Esto se puede dar en el marco de lo que se llama el Trato Global por los Océanos, que se están negociando las Naciones Unidas. Desde 2018 estamos esperando que se haga la reunión 4, pero está demorada por la pandemia. Esperamos que se concrete en 2022, ya anunciaron que la fecha tentativa es marzo para que ocurra este encuentro en el que se firmaría este tratado. Las aguas internacionales son un bien común de la humanidad y por eso es un tema tan complejo. Por otro lado, Argentina está avanzando en un área marina protegida bentónica. O sea que protege el subsuelo marino, porque Argentina tiene jurisdicción en esa zona por la extensión de la plataforma continental que le fue otorgada por Naciones Unidas en 2016. Entonces, en realidad no tiene jurisdicción sobre la columna de agua, pero si sobre el subsuelo marino y puede decir que la pesca de arrastre en esta zona es ilegal. Esperamos que eso ocurra cuando se haga esta Ley que le pondría un verdadero límite a estas flotas. Sería muy interesante. En 2019 estuvimos ahí con un barco, bajamos una cámara y vimos que está totalmente devastado, es un desierto y debería ser un bosque de algas. Eso se debe justamente al uso intensivo de la pesca de arrastre. El proyecto se está discutiendo en las comisiones del Congreso y esperamos que salga este año.

¿Los barcos que llegan de tan lejanas distancias están subsidiados por sus estados?


Si. Principalmente les subsidian el combustible. La llaman “pesquería de larga distancia”. Estos barcos están dando vueltas por el mundo, quizás paran en un puerto cada año, porque en realidad tienen toda la infraestructura armada. Nosotros hemos informado que tienen barcos tankers, que ofician de estaciones de servicio, les recargan combustible en el medio del océano y los reefer que son frigoríficos o factoría. Estos se ponen al lado del pesquero, hacen un transbordo de toda la captura y lo llevan directamente a los mercados mientras el pesquero sigue trabajando. Obviamente ahí se pierde totalmente la trazabilidad de lo que pescaron, donde lo pescaron y el verdadero impacto que tiene el ecosistema. Incluso, como son pocas las empresas por cada país, también se pasan operarios, marineros…De hecho con nuestros colegas chinos entrevistamos a barcos de ese país y nos dijeron que podían llegar hasta dos años dando vueltas por el mar.