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“Queremos que las zonas francas sean plataformas para el comercio exterior”

"Venimos trabajando para convertirnos en lo que buscamos: ser la verdadera plataforma de comercio exterior y de atracción de inversión extranjera directa que necesita el país”.

Gabriel Ríos Malan

Por

Lunes 14 de Diciembre, 2020

Lo aseguró Lisandro Ganuza, director del Ente Zona Franca Bahía Blanca-Coronel Rosales (ZFBBCR), y de World Free Zone Organization. Es, además, uno de los principales impulsores de esta herramienta clave para el desarrollo económico a nivel mundial. 

En diálogo con serindustria.com.ar, Ganuza, que además es secretario del Consejo Federal de Zonas Francas Argentinas, contó cómo distintos países han aprovechado los beneficios que brinda este instrumento. En ese sentido, señaló que China cuenta con más de 2500 zonas económicas especiales.  

“Desde el Consejo, venimos trabajando para convertirnos en lo que buscamos: ser la verdadera plataforma de comercio exterior y de atracción de inversión extranjera directa que necesita el país”, indicó.

¿Qué les falta a las zonas francas argentinas para que sean atractivas para los inversores?

En la Argentina tenés una situación que deja el pos Covid- 19 o el nuevo orden mundial que es la revalorización de regionalismos. Hay una cultura y una necesidad de revitalizar al mercado interno, la industria nacional, pero claramente tenés que dejar ventanas para lo que es atracción de inversiones. Para generar seguridad jurídica, seguridad técnica, para atraer inversión extranjera directa, también para producir y agregar valor con mayor tecnología, mejores salarios. El modelo que se puede tomar es China, que era uno de los países más pobres del mundo y hoy es el 19% del PBI mundial. Para eso, toma un camino que arranca con cuatro zonas económicas especiales a partir de 1979, hoy tiene 2543, 35 dedicadas específicas a e- commerce. Primero necesitamos una definición política, entender que las zonas francas son plataformas de comercio exterior y son esas ventanas donde vos vas a ofrecer seguridad. Después actualizar el régimen que en Argentina tiene más de 25 años, es pre OMC. Necesita actualizarse, ya hasta las denominaciones. Subsidiar o promover solamente exportaciones es un concepto que queda fuera de juego. Las zonas francas del siglo 21 hablan de promover inversiones, generar empleo, desarrollar regiones. 

Se espera que el próximo año, el Congreso modifique la ley de Zonas Francas.

¿Técnicamente que faltaría?

Poder ingresar al territorio aduanero general. Como decimos en el proyecto de ley del Consejo Federal de Zonas Francas, una alícuota reducida porque los beneficios impositivos son importantes, pero no es lo único. En los países de la región que compiten por inversiones tenés el caso uruguayo. Pagan impuesto a las ganancias tasa 0. En Colombia, que han unificado todas las zonas francas en 20% cuando pagan más de 35% en territorio. Entonces generas posibilidades que claramente se vuelven más útiles para ser plataformas de comercio exterior, se produce en la región, le das valor agregado en la zona franca y salís al mundo. No son tantos los cambios que se necesitan, pero igualmente se podrían hacer reingenierías de procesos con el marco normativo actual. Por ejemplo, si querés producir aceite de soja en una zona franca, pagás derecho de exportaciones al ingresar y no cuando se exporta. Eso se debería modificar, el derecho de exportación se debería liquidar al momento de salir al mundo. Hay una definición que es trasversal a toda la política argentina, necesitamos exportar más, y creo que para eso tenemos que apostar definidamente por la zona francas. 

También estamos promoviendo una resolución para hacer todo lo que son servicios de mantenimiento, puesta a punto, dentro de zona franca. Esto nos permitiría, por ejemplo, que a los equipos petroleros que van a Vaca Muerta, y que hoy hacen su mantenimiento y puesta a punto en otros países, lo hagan acá con ventajas de competitividad, con empresas y mano de obra argentina. Eso estamos buscando de parte del ministerio de Desarrollo Productivo, que haga en definitiva una resolución que ratifique o que empuje lo que dice que la ley permite. 

¿La modificación de la ley puede concretarse el año que viene?

Entiendo que debería ser un tema de política de estado. Creo que cada vez hay más gente desde los distintos sectores políticos que empieza a interesarse con la posibilidad de las zonas francas. Por eso tengo expectativa para que el año que viene se logre modificar la norma. Nosotros lo que hemos hecho desde el Consejo Federal fue trabajar el proyecto junto con la autoridad de aplicación que es el ministerio de Desarrollo Productivo de Nación, porque creo que tiene que ser una política de estado. En definitiva, el peso que tiene al ser impulsado desde el Ejecutivo es muy importante.

¿Hay una interna con los parques industriales?

Eso lo escribí en su momento, creo que hay una mala interpretación. Se ha pensado una falsa dicotomía entre parques industriales y zonas francas. Quisiera que los desarrolladores de parques industriales estén en las zonas francas, lo asuman como una posibilidad de una unidad de negocios. Son parques industriales y de servicios, con regímenes de zonas francas, es la única diferencia. Hoy los parques industriales como concepto de que te da beneficios para exportar no existe más, funcionan como agrupamientos, con lo que significa desde el punto de vista medioambiental, infraestructura, pero lo que te da beneficios es el régimen. Entonces, para simplificar son parques industriales con régimen de zona franca, ese es el concepto. 

¿Se generaría una competencia desleal con quienes no estén dentro de las zonas francas?

Si se va a pensar así es muy difícil el desarrollo, es como que todos tuvieran que ser uniformes en todos lados. Hay que entender que en una zona franca tenés que cumplir una serie de reglas. Son como hoteles 5 estrellas. Tenés todos los servicios, pero no es gratis. Por eso desde lo estratégico creo que tenemos que avanzar más rápido en lo que tiene que ver con el sector de servicios, que te piden este tipo de herramientas, que en lo que es la parte industrial, que te lo puede llegar a discutir por una concepción que no comparto, pero está muy instalada. 

También tenemos que avanzar con la integración administrativa. No estamos considerando la figura del Operador Económico Autorizado en ninguno de los puertos y ninguna de las zonas francas. Es algo que tenemos que avanzar y tiene que ser una regla. Estamos muy lejos como país y si no tenemos vías rápidas, seguras y confiables, nos va a ser muy difícil integrarnos. Tenemos una cantidad de cosas en las que debemos ser mucho más rápidos si queremos ser atractivos y poder avanzar. 

¿Qué sucede con las Zonas Francas que no están cerca de puertos o aeropuertos?

La ley está hecha para que no funcione, como pasa con muchas cosas del comercio exterior en la Argentina. Se pusieron muchas zonas en provincias pensando que le daban eso y venía un crecimiento automático de la economía. En la provincia de Buenos Aires tenemos la ventaja de que son dos zonas francas que tienen que ver con la parte portuaria. Esto brinda competitividad. Pero si ves la Zona Franca Bogotá, está a 2600 metros de altura, trabajan 31 mil personas en forma directa, 50 mil en forma indirecta.

¿Es conveniente que la ciudad de Buenos Aires tenga su zona franca?

Cuando entendés el mapa de definiciones de inversiones, ves que la Ciudad de Buenos Aires compite con ciudades globales. Creo que una zona franca que tenga que ver con servicios estaría perfecto. Los hemos incluimos en el Consejo y ellos suscribieron el proyecto de reforma de ley.

¿En el caso de Uruguay la zona franca representa el 4% del PBI?

Sí. El Mercosur tiene un problema, que Paraguay está tratando de destrabar buscando un atajo al negociar directamente con Brasil. Está encorsetado el régimen a partir de la resolución 8 de 1994 donde solamente se establece alguna región para comercial en el régimen de zona franca o zona económica especial. Manaos en Brasil, Tierra del Fuego en Argentina, esto es solamente para bienes. Uruguay generó un verdadero hub de servicios por eso las empresas y esto no sucede solamente desde ahora. Las empresas de servicios son el tercer sector de exportaciones de la Argentina y se van a Uruguay porque al beneficio impositivo se le suma la seguridad jurídica y técnica. El régimen de zona franca tiene que dar esa primera ventaja para que se instalen en el país. Hay una relación indisoluble entre lo que es servicios y zonas francas. La prohibición de la ley para ingresar al territorio es solamente respecto a bienes, no sobre servicios. Además, las zonas francas por primera vez en la historia tienen beneficios reales porque fueron incluidas en la ley de economía del conocimiento, en el proyecto original y se mantuvieron ahora. Se pueden aprovechar los beneficios porque pasan a ser directamente de la ley de zonas francas. Produciendo servicios desde zona franca no se pagan derecho de exportación, esto te da competitividad. Hoy tenés muchísima gente del sector de tecnología trabajando en negro para otros lugares del mundo.

¿Por qué esto no es aprovechado?

Porque nadie se puso a pensar. El problema es que la cultura y la mentalidad en general está pensada en bienes. Todavía seguimos pensando en la línea de producción, que entran todos a las siete de la mañana y se van a las cuatro de la tarde. Nos cuesta entender el tema servicios, lo digo desde lo positivo, creo que es una gran posibilidad. Inglaterra, ahora con el Brexit, apunta para el año que viene a tener 10 puertos con régimen de puerto libre, es su gran desafío. Uruguay tiene el concepto intermedio, zonas francas, puerto y el concepto de puerto libre, también es algo que podría funcionar en muchos puertos de la Argentina.

En vez de buscar subsidios, nos gusta mucho el tema de la norma parche. Viene un sector, llora, entonces le sacan una norma, otro también llora un poco más y le sacan otra norma, en vez de generar principios generales. 

Argentina, como economía cerrada de más 70 u 80 años, es muy difícil cuando nos dicen “ahora exportamos y nos abrimos al mundo”. Es como que te dejen solo en medio de Rusia. No es solamente generar condiciones impositivas, para que aprovechen algunos, sino generar una cultura que tiene que ver, por ejemplo, con programas de integridad de buenas prácticas. Eso hace a las nuevas barreras para-arancelarias. ¿Cómo haces para un industrial del conurbano decirle “ahora tenés que tener todo en blanco”? Es muy difícil, no se puede obligar en dos días a cambiar. Por eso, generemos esquemas que justamente son las zonas francas, espacios donde hay seguridad jurídica, seguridad técnica, beneficios, están todos en blanco, para justamente poder ser atractivos. Si no, nos va a costar muchísimo. 

¿Lo que pasa en países vecinos va a empujar a la Argentina a que adopte medidas para ser competitivo?

Si no tenemos una rápida reacción será muy difícil. No son tantos los beneficios. Creo que es una definición política adoptar el régimen desde lo positivo. Entender que la Argentina, en la ley de presupuesto, que al principio se decía que iban a hacer un territorio aduanero especial para Misiones, parecido a Tierra del Fuego, después se hablaba de cuatro municipios y finalmente quedó un régimen general con dos artículos, pero aparece un párrafo para zonas francas tipo free shop o comerciales. No es a lo que apuntamos nosotros, eso me llamó la atención. Habíamos hablado con el ministerio de Desarrollo Productivos porque no queríamos ese tipo de zonas, queremos que sean plataformas de comercios exterior y de atracción de inversión, no queremos que sean tipo shopping. Dicen “le dimos algo a la zona franca”, pero con eso no le dieron nada y estamos perdiendo oportunidades. Todavía tenemos chances con proyectos grandes. 

Creo que en algún momento vamos a tener que hacer algo. Con la pandemia encima podemos decir que no nos damos cuenta hacia donde avanza el mundo pero hoy lo que tenés es una redefinición de las cadenas de producción y logística.

Se viene un 2021 donde habrá menores inversiones extranjeras directas y mayor cantidad de jugadores. Si no ofrecemos ventajas de competitividad será muy difícil. China con su ruta de la seda, cuando avanza, lo hace con inversiones en infraestructura, puertos, aeropuertos, carreteras. Pero también con zonas francas, que es lo que ha hecho en África. Para donde quieras mirar es un régimen que   necesita ser desarrollado.