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“Queremos recuperar la marina mercante, mantener los convenios y aumentar las fuentes de trabajo”

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Miércoles 22 de Diciembre, 2021

En enero de 2022, el Centro de Patrones y Oficiales Fluviales, de Pesca y de Cabotaje Marítimo, irá a las urnas para elegir autoridades. Su actual Secretario General, el capitán Julio González Insfrán, encabeza una de las listas en busca de un nuevo mandato.

En diálogo exclusivo con Ser Industria, sintetizó los desafíos para esta nueva etapa: la recuperación de la marina mercante, mantener los convenios colectivos y aumentar las fuentes de trabajo.  

Puntualmente, el dirigente sindical anticipó que, en los próximos meses, se presentará un renovado proyecto de ley para recuperar la marina mercante nacional, repasó las obras realizadas en su gestión y expresó su posición sobre una eventual reforma laboral.

¿Por qué deberían votarlo para un nuevo mandato?

En estos ocho años, hemos hecho mucha gestión, aumentamos enormemente el patrimonio del sindicato. Construimos el edificio de la sede del sindicato, otros en Puerto San Martín, en San Nicolás… Compramos quintas, en La Reja y Don Orione, de siete y dos hectáreas y media, para que se reúnan los compañeros. Estamos construyendo el edificio central de la Escuela de Capacitación en San Fernando. Ahí tenemos nuestro simulador importado de Holanda, con dos puentes de navegación para simular todo lo que es la maniobra de un barco, de un remolcador o de un empuje. En ese lugar entrenamos a los oficiales para que aprendan a maniobrar. 

¿Hay obras en marcha?

Tenemos en construcción un hotel de 68 habitaciones en Colón, una de las más importantes inversiones del gremio, con un subsuelo para 68 autos. Mejoramos la delegación de Colon, construimos y ampliamos el edificio de Puerto Madryn y estamos terminando otra construcción en Rawson, que estaremos inaugurando en enero. En Mar del Plata, compramos un edificio para la obra social y otra propiedad en la calle San Luis, para hacer un centro médico. Tenemos un terreno para construir una clínica en San Fernando. Esto hizo que la organización creciera enormemente en forma patrimonial. Además, en Formosa abrimos la delegación de la obra social y sindical, en Chaco una delegación de obra social, en Hernandarias abrimos delegación de obra social y sindical en un edificio nuevo que compramos. Después abrimos la delegación que estamos inaugurando Campana, abrimos en San Pedro, otra en el sur de Rawson… Hemos aumentado muchísimo la presencia del sindicato en todo el litoral marítimo y fluvial, con delegaciones propias y estamos proyectando abrir la delegación de La Plata. Tenemos una gran obra social, 5 mil prestadores, más de 230 mil afiliados trabajamos tanto con OSDE y con otras reguladas. Además, tenemos la propia que tiene algo de 13 mil. A nuestros jubilados les damos servicio de salud, con el 4% de su aporte. No se quieren ir al PAMI porque acá le das turno para dentro de dos días y el PAM les da para dentro de dos meses. También hicimos mucha gestión en lo que respecta al mantenimiento de nuestros convenios colectivos. Nuestro sindicato tiene un convenio salarial indexado con la inflación. No esperamos un año para discutir la inflación pasada, la discutimos mes a mes. Eso significa que el compañero, de enero a la fecha, ha tenido en su sueldo un aumento de más del 50%, porque la inflación de enero se aplicó en febrero y así sucesivamente

¿No tienen necesidad de discutir paritarias?

Prácticamente no. La paritaria, para nosotros, tendría que ser discutir aumento de salarios, no ajuste. Hemos mantenido las políticas de franco, las condiciones laborales, a pesar de la tremenda crisis que nos está tratando muy mal y de no tener marina mercante. Nosotros sacamos y empujamos la primera ley de Marina Mercante en 2017-2018, que después vetó Macri. Salió por unanimidad en el Senado, estuvimos un año discutiendo en Diputados. Se hizo un plenario de cuatro comisiones para que salga y salió. Ahora volvemos a la carga con un nuevo proyecto porque nuestro gran objetivo es recuperar Marina Mercante. Argentina ha perdido esta herramienta, la más importante que tiene el comercio exterior y el 100% de la carga sale en buque extranjero, al igual que la carga que ingresa. Estamos en una franca lucha para recuperar esas cuestiones. 

¿El nuevo proyecto lo promueve sólo el sindicato o está consensuado con otros sectores?

Sale de nosotros, pero está consensuado con otros sectores como la FENA, los demás gremios del sector, conjuntamente con los capitanes de ultramar, los baquianos, los maquinistas. 

¿Cuándo se presenta?

Estamos esperando que pasen las fiestas, el año que viene. 

¿El proyecto plantea recrear la Marina Mercante con aportes del Estado?

No queremos una marina mercante estatal. Nos preguntamos: si tenemos puertos, los ríos, la carga, el personal capacitado, escuelas… ¿Por qué no tenemos buques? ¿Por qué necesitamos barcos extranjeros? La respuesta es porque hay una política impositiva que deja a la bandera fuera de competencia. No podemos competir en el río ni siquiera con el camión y en el mar con ninguna bandera. Hay que sacar una ley para modificar la estructura impositiva que haga más competitiva la bandera. 

¿La ley contempla el transporte oceánico y de cabotaje?

Claro. Si tomáramos el 10% de los barcos que entran al Rosafe a sacar carga, que según la Bolsa de Comercio son 4500 buques de ultramar por año, serían 450 barcos argentinos. Tendrían una facturación, por el concepto de flete anual, de 1400 millones de dólares que hoy se lleva el extranjero. Nosotros tenemos la carga, sin embargo, pagamos flete. En el cabotaje, peor todavía porque lo hace el camión con mucho más costo. Los barcos no pueden competir, el régimen que tenemos, los deja fuera del mercado. Una barcaza lleva 50 camiones, un empuje 25 barcazas, puede llevar 1500 camiones. Pero no puede competir por la presión tributaria, le ponen impuestos de todos los colores.

¿El proyecto cuenta con el apoyo del gobierno?

No lo sabemos, van a tener que discutir si lo apoyan o no. 

¿Lo van a presentar ustedes directamente o lo hará un legislador?

Tenemos legisladores como Marcela Passo que está alineada con este concepto, ha participado en la antigua ley. También el compañero Massa está alineado con esta idea, varios diputados que están dispuestos a acompañar y senadores como Camau Espínola, que fue reelecto.

¿Es necesaria y urgente la ley?

Si no cambia la estructura impositiva no es posible competir. Para que bajen el impuesto a las ganancias, el IVA, el impuesto al combustible, necesitamos una ley, no se puede hacer por decreto. Necesitamos una ley que dé el marco jurídico para garantizar la inversión a la bandera, porque si soy un inversor que tiene 35 millones de dólares para transportar carga en la hidrovía por ejemplo y digo bueno voy a comprar un barco que bandera y lo pongo ahí, empieza el análisis de costo. Cuánto me sale la bandera argentina, la paraguaya, Uruguay… Porque la carga es la misma. Entonces aparecen estos problemas y terminan poniendo la bandera paraguaya. 

En materia de logística portuaria, ¿Argentina va camino a convertirse en feeder?

Argentina no se puede convertir en feeder porque no tiene barcos. Lo que va a pasar acá es que no tenemos puertos de aguas profundas. Entonces, ahora hemos perdido el acuerdo de transporte con Brasil y lo que va a ocurrir es que la bandera extranjera va a venir a operar libremente en nuestro sector. Brasil va a abrir su cabotaje a la bandera europea que viene con bandera de conveniencia y automáticamente todo nuestro cabotaje marítimo también va a entrar en el mismo régimen. 

Con respecto al acuerdo que denunció Brasil. ¿Argentina podría haber hecho algo más?

Sí. Argentina hace años que no hace nada de nada sobre estos temas. Es más, ese tratado en vez de poner barcos argentinos, ponía bandera de conveniencia, ponían el sello y charteaban buques de banderas extranjeras para hacer el cabotaje. 

¿Es por falta de interés o de un objetivo claro?

Por las dos cosas y porque hay intereses que no quieren que se haga nada, porque manejan el negocio. Un barco de Maersk entra a Argentina a sacar carga y es prácticamente un monopolio, no quieren que haya un buque argentino compitiendo. Ahí cae todo un lobby que se mueve en el Congreso permanentemente. También hay mucha ignorancia en la dirigencia. Les hablás de la marina mercante y muchos no saben de qué se trata, no hay conciencia de que nosotros no tenemos más la herramienta del comercio exterior. 

Hace décadas hubo una decisión política que desarmó lo que en algún momento fue fuerte….

Aerolíneas Argentinas se privatizó, ELMA se desguazó, no se privatizó. Entonces había una política de dejarnos sin bodegas y el negocio lo hacen los extranjeros. Eso fue haciéndose de a poco, no fue todo de golpe, no es obra de un gobierno. Después de la muerte de Perón empezó todo el proceso de desguace hasta hoy, nadie hizo nada para revertirlo.

¿El sector privado está dispuesto a acompañar y hacer las inversiones necesarias?

Claro, pero hay que darle las herramientas. Ahora hay algunos hechos positivos. El ministerio de Producción lanzó una línea de créditos para fabricar en Argentina dándole mayores beneficios a los buques de GNL, que es una propuesta nuestra. Eso es positivo, aunque no suficiente y los armadores están participando con nosotros en el proyecto de ley para que salga adelante. Están entusiasmados en participar en el cambio que se necesita. 

¿Hay capacidad para construir grandes barcos?

Podemos hacer buques de ultramar de 40 mil toneladas. En el río no hace falta hacer barcos. El sistema de navegación, es un empuje con barcazas, se puede bajar desde Confluencia hasta los puertos de transferencia. El tonelaje de carga en el río no es ya una prohibición por el calado con el sistema nuevo de empuje. El otro tema que hay que ver, es que se están haciendo algunos pesqueros en Argentina. En Mar del Plata hicieron algo de 10 este año. La industria naval pesquera está funcionando medianamente, pero también es el negocio más rentable que tiene el país. Enfrente ves la famosa foto de las luces de los barcos en las 200 millas. Todo el mundo viene a pescar a la plataforma argentina. No tenemos la suficiente flota para explotar el negocio seriamente, pero tampoco la capacidad para construir nuestros buques y patrullar la zona. La crisis de la marina es profunda. Es militar, económica y comercial. 

Están ingresando patrulleros franceses para la Armada…

Los compraron, no fueron capaces de fabricarlos. Es como tener un taller mecánico, no usarlo y mandar el auto al taller de al lado. Pero hacen falta políticas. Tratamos de recuperar la marina mercante, pero mientras tanto debemos mantener nuestro convenio colectivo y la institución fuerte, con capacidad para sobrevivir a las crisis. El Covid, afecta económicamente, se amarran las empresas, no se produce, se desembarca la gente y no tenés aportes. Es una cadena. Estamos superando esa situación, pero necesitamos desarrollar la marina mercante. 

¿Cuál es su posición respecto de una reforma laboral?

¿Por qué vamos a cerrarnos? La reforma laboral hay que discutirla en la medida que sea beneficiosa para el trabajador. Si no lo es, hay que patear el tablero. Por supuesto que tenemos que modernizar nuestras leyes laborales, pero primero hay que generar trabajo, porque el 50% de la población está en niveles de pobreza. Hoy se es pobre aun trabajando. Es más importante discutir y mejorar eso que hablar de la reforma laborales. 

¿No se contratan trabajadores por las leyes laborales?

No se contrata porque no hay negocio. Si tu negocio está tecleando y tenés que hacerte cargo de las cargas sociales, es probable que no contrates a nadie. Cuando hablamos de estas cosas hay que entender que no es lo mismo trabajar sin aportes jubilatorios que con ellos. Cuando sos joven, no tenés problemas, querés la plata en el bolsillo y punto. Cuando pasaste los 50 años, pensás dos veces el tema y el tiempo de hacer aportes ya pasó. La estructura social es importante para tener un futuro completo.