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“Sin más trabajo e inversión no va a haber crecimiento”

Lunes 2 de Agosto, 2021

La Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME) presentó un pliego de iniciativas cuyo objeto es impulsar un desarrollo sustentable y federal, asentado sobre la actividad productiva y comercial PyME, para el escenario que sobrevendrá a la pandemia.

El trabajo, denominado “Agenda PyME”, fue entregado al Presidente Alberto Fernández, la vicepresidenta Cristina Kirchner; los ministros de Desarrollo Productivo y Trabajo, Matías Kulfas y Claudio Moroni, respectivamente; el titular de la cámara de Diputados, Sergio Massa, referentes sindicales y empresariales.

Para conocer el contenido de la propuesta, Ser Industria Radio dialogó con Pedro Cascales, secretario de Prensa y de Industria de la CAME, quien se refirió puntualmente a los principales aspectos del trabajo presentado.

¿Cómo confeccionaron esta iniciativa?

Nuestra entidad agrupa a 1500 Cámaras y Federaciones de todo el país, distintos rubros, comercio, industria, agro, turismo. En base a las reuniones que tuvimos con todos los consejeros que conforman CAME, hemos recabado una cantidad de temas y a través de nuestro Departamentos de Estudios Económicos, elaboramos una serie de propuestas que creemos necesarias para recuperar el empleo. Sabemos que cuando aumenta el desempleo aumenta la pobreza. Por lo tanto, la PyME, al ser el 70% del empleo de Argentina, es un actor fundamental en la generación no sólo de empleo genuino sino también de reducción de la pobreza. Para ello creemos necesario trabajar sobre algunos ejes que reflejamos en este documento que tiene 27 páginas y está bien fundamentado.

¿Cuáles son esos ejes?

En el trabajo reflejamos la necesidad de terminar con la litigiosidad laboral, de manera que las PyMEs tengan un incentivo para contratar nuevo personal. Es uno de los puntos que nosotros vemos muy conflictivos, las multas que se generan y son realmente enormes, en muchos casos por simples motivos. Por ejemplo, no entregar un certificado de cese de ser actividad de la persona o tener un teléfono celular o una computadora que se le da al empleado. Eso después se considera como que es un sueldo en negro y entonces la persona puede considerarse despedida sin causa. Eso genera una cantidad de multas. También consideramos importante tener algún mecanismo, un Fondo de Empleo, como usa la construcción desde hace muchas décadas de manera exitosa. De tal manera que la empresa aporte a un fideicomiso un monto que, en caso que el empleado el día mañana ya sea por propia voluntad, porque decide emprender su trabajo, porque consigue un mejor trabajo o es despedido, de todas formas, pueda acceder a este fondo que además está fuera del patrimonio de la empresa.  Es decir, si la empresa quiebra, el empleado sabe que tiene ese dinero. Al mismo tiempo, ese fideicomiso se podría reutilizar en dar créditos productivos para las demás empresas. Sería un mecanismo que permitiría sacarle un poco la espada de Damocles que tiene la PyME y que en muchos casos genera que la empresa termine cerrando.

¿Les preocupa el crecimiento de los planes sociales?

Es otro punto importante, cómo empalmamos el trabajo con los planes sociales. Hoy en Argentina, lamentablemente, hay mucha gente que necesita de un plan social para subsistir, para vivir con su familia, pero a veces compiten con el empleo formal. Nosotros hemos detectado que en muchas economías regionales hay trabajadores que no quieren contratarse formalmente porque tienen temor de perder el plan. Si son contratados, hay un tiempo, 30 o 60 días, hasta que se les reinstaura el plan y cobran retroactivamente. Creemos que se están perdiendo muchos trabajos en las economías regionales, el Estado está pagando planes a gente que tal vez podría estar trabajando y hay que buscar un mecanismo de empalme ágil para compatibilizar las dos cosas. Después, por supuesto, el tema de los impuestos sobre el trabajo, los aportes patronales, el famoso decreto 814, que permitía un pago de aportes patronales compensando con IVA, que el gobierno anterior lo habían sacado y ahora se restaura. Hay que profundizar que las empresas radicadas en el interior del país tengan menos cargas para generar más trabajo allí. El plan también se refiere a volcar recursos financieros pagables para empresas que generan nuevos puestos de trabajo. Y termino con este dato: en Argentina cada 1000 habitantes, existen entre 14 y 20 en PyMEs. Cuando vemos otros países de la región, Uruguay tiene 48, México 34, Brasil 25 y si más lejos, están Corea con 66, Australia con 88… Estamos en un número muy bajo, es muy preocupante y creemos que la base del crecimiento de la Argentina tiene que ser la creación de más PyMEs y la formalización del trabajo.

Efectivamente se han perdido cosechas por falta de mano de obra, por temor a perder los planes. ¿Cómo podría hacerse el empalme y evitarlo?

Se perdieron cosechas enteras y el capital de trabajo del productor. Creo que el ministerio de Desarrollo Social está preocupado. Estamos trabajando en un proyecto con la senadora Nora Giménez para generar este sistema de empalme que no existe para los empleos no transitorios, pero si para los permanentes. Incluso hay un programa que es una especie de capacitación laboral por trabajo, con pasantías, pero falta que resuelvan este tema de empleos por temporadas cortas. Entiendo que esto va a salir, no debería ser un tema de compleja resolución, requiere un cambio legislativo.

En el marco del Poder Ejecutivo. ¿Se prevén reuniones para avanzar sobre la Agenda PyME?

Hemos mantenido algunas reuniones con funcionarios de Desarrollo Social donde estamos trabajando esta problemática que preocupa a ambos lados. No es un tema nuevo, pero ahora se agudiza, se nota más y tenemos que encontrar una solución rápido. No podemos dejar que las economías regionales sigan con falta de trabajadores. 

Lamentablemente en los últimos años se perdieron muchas PyMEs. ¿En qué medida influyeron los casos de ligitiosidad que referencia el documento?

No se tiene estadística al respecto, pero a mí me parece que es un factor determinante, no sé si tanto en el cierre, pero sí, definitivamente, en la vocación de las PyMEs de incorporar nuevos trabajadores. Generalmente, una PyME no despide a nadie, lo hace excepcionalmente ante un caso crítico, pero hay gente que mal asesorada por abogados inescrupulosos, caranchos, que en muchos casos les llenan la cabeza. Empleados que tal vez creen en esas intenciones, hacen un juicio y la gran parte se la lleva el abogado, porque el trabajador recibe poco. La gran víctima termina siendo la PyME que, si no cierra, queda sin vocación de querer contratar nuevas personas y eso lo podemos constatar con cualquier emprendedor cuando le preguntás si está dispuesto a tomar gente. Creo que en gran parte tiene que ver con eso, la industria del juicio que se ha potenciado por la doble indemnización. Hay   gente que no quiere volver a trabajar porque la pandemia generó que no quieran salir de sus casas. Es un problema serio, que no sé si ha generado tantos cierres, pero sí la vocación de no asumir nuevos trabajadores, que es el gran desafío de la Argentina. Sin más trabajo e inversión no va a haber crecimiento, porque también se necesita equipamiento adecuado que permita aumentar la productividad.

Padecimos un cierre notable de PyMEs comerciales, gastronómicas, de turismo y hotelería, con sus consecuentes pérdidas de empleo. ¿Puede haber alguna recuperación de esos emprendimientos?

Es el segmento al que más duro le pegó la pandemia y la cuarentena obligatoria, es tremendo lo que han sufrido. Nosotros veníamos advirtiendo hace tiempo que hay que sostener la fuente de trabajo, porque este momento va a pasar y si una empresa queda en pie, probablemente después pueda repagar lo que fuera necesario o confirmar su trabajo. Pero una empresa que cierra, es muy difícil que continúe. Creo que los datos de FEHGRA, si no recuerdo mal, son alrededor de 11.000 establecimientos, entre gastronómicos y hoteleros, que han cerrado y más de 100.000 puestos de trabajo perdidos. Es difícil que una empresa que cierra vuelva a abrir. Hace poco salieron los datos de oficiales de AFIP, 20 mil CUIT de PyMEs dados de baja en el último año. Por eso nosotros creemos que es tan importante mantener las fuentes de trabajo abiertas. El gobierno terminó el año pasado el ATP y lo reemplazó por un REPRO y el REPRO alcanza poco y nada.  El ATP cubría casi la mitad de los salarios, tenía el tope en dos salarios básicos. El REPRO cubre entre 9 mil y 22 mil pesos, eso no alcanza a nada. Ese es el gran problema. Lo hemos dicho por escrito, incluso al propio gobierno, que optó por dar “créditos baratos”, ante la inflación. Nosotros sabemos que los créditos, en un momento recesivo, no ayudan, hacen el pozo más grande, después hay que pagarlo y con intereses. Ese es otro capítulo que habría que hablar, como se refinancia. Los bancos no han puesto el hombro como tendrían que haberlo hecho en toda esta situación tan dramática. Han sido los grandes ganadores de la película y no está mal que ganen. El problema es cuando ganan a costa de otros que cierran.