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Sumato-Id desarrolló un software clave para reactivar la economía

Gabriel Ríos Malan

Por

Jueves 11 de Junio, 2020

Prácticamente ninguna empresa, sin importar su tamaño o trayectoria, está ajena al impacto económico y social que genera la pandemia del Covid-19. Para algunas el golpe ha sido fatal, mientras que otras se esfuerzan para sostenerse y las menos, supieron aprovechar la crisis para ampliar su oferta de servicios o productos.

En este último grupo, se puede incluir a Sumato-Id, una startup argentina que además tiene oficina en Chile y en plena pandemia, abrió otra sucursal en Perú, debido a la alta demanda de su nuevo servicio para detectar a través de cámaras la temperatura corporal, la utilización de máscaras faciales, la distancia y la ocupación en un lugar determinado.

Pero para lograr esta extensión la compañía tuvo que reconvertirse, porque hasta antes de la aparición del coronavirus, los servicios que brindaba Sumato-Id estaban enfocados en el retail, el marketing y la experiencia de usuario. 

Al respecto, Darío Catalán, director comercial de la empresa, dialogó con Ser Industria sobre cómo la empresa afrontó la crisis, su mirada sobre el futuro del comercio y las soluciones que ya están brindando en países vecinos. 

¿Cómo están atravesando la pandemia? 

Antes de la pandemia, estábamos abocados al retail y es una de las verticales que más fueron afectadas, con lo cual junto con Augusto Clement que es el CEO de la startup, a quien conozco desde hace muchos años, cuando trabajábamos en una empresa de seguridad electrónica. Allí hacíamos esto de reconocimiento facial, soluciones biométricas, dactilar. Lo que hicimos es volver al segmento de la seguridad y salir del marketing, del retail. 

¿La pandemia los obligó a reconvertirse?

Creo que si no nos reconvertíamos íbamos a estar muy complicados. El año pasado ganamos el Entrepreneurship World Cup en Argentina y en noviembre fuimos a Arabia Saudita, donde de las 100 mejores startup del mundo quedamos cuartos. El premio nos ayudó en ese momento, pero la realidad es que varios clientes nos pidieron dejar en stand by nuestros servicios porque no estaban abriendo las tiendas. 

¿Al ser una startup basada en la innovación, el momento de reinventarse les es más simple que a una tradicional?

Todos en pensamos desde la innovación, no somos una estructura muy grande con lo cual es más simple reconvertirnos. Tenemos la ventaja de ser una empresa de desarrollo de software con lo cual no tuvimos que depender de un tercero para desarrollar analíticas nuevas y sumar funcionalidades nuevas, con lo cual en una semana ya teníamos estas novedosas herramientas funcionando. 

Darío Catalán, director comercial de Sumato-Id

¿En qué se basa esa reconversión?

Modificamos nuestros algoritmos para hacer el conteo de personas, la detección facial, si tiene barbijo, la edad, género, accesorios en el rostro y contabilizamos la cantidad de gente que concurre a cualquier tipo de establecimiento. Además, agregamos el distanciamiento social, para poder medir la distancia entre las personas y poder generar alerta en tiempo real, cuando están a menos de, por ejemplo, un metro y medio. Nos salimos un poco del foco inicial para poder continuar y empezamos a ver otras industrias, como la banca, la minería o la pesca. Si bien la tecnología térmica se desarrolla en otros lugares del mundo, nuestro diferencial es que podemos brindar soluciones puntuales para las necesidades del cliente.

¿En plena pandemia ustedes pudieron expandirse a otros mercados?

Sí, abrimos una oficina en Perú donde tenemos como cliente a una importante minera. Allí implementamos nuestros algoritmos sobre las cámaras que ya tenían para seguridad, siempre intentamos reutilizar la infraestructura instalada y pudimos implementar nuestros servicios para que puedan controlar en tiempo real el distanciamiento social a través de alertas y envíos de mensajes a través de la plataforma, e-mail o whatsaap.

Este nuevo servicio es una herramienta clave para que los comercios puedan volver a abrir…

Lo que estamos buscando es poder brindar estas soluciones haciendo foco en el retail para que puedan volver a abrir sus tiendas. Estamos trabajando en Chile con un shopping muy importante justamente con esta tecnología. Ya desplegamos cuatro cámaras térmicas para las entradas de diferentes malls de esta cadena, todo esto para acelerar el proceso de apertura. Aquí en Argentina estamos intentando hacer lo mismo. Ofrecemos nuestra solución para que el día de mañana y en base a los protocolos que ya existen por ejemplo en Chile, se pueda tomar como base ese conocimiento y lo mismo para Perú. Además, no es solamente para el Covid, porque al cliente le da la posibilidad de obtener información de contexto de todo lo que está pasando en el establecimiento.

Fuente: Facebook

El año pasado en el Argentina Challenge contaste que estaban en búsqueda de financiación para poder desarrollar sus propias cámaras… 

Seguimos buscando inversión. La idea es desarrollar una cámara con un procesamiento integrado de fácil despliegue, para que sea lo más práctico y no haya que hacer todo el tendido de un cableado. 

Esta pandemia abrió distintas teorías sobre un mundo nuevo. ¿Cómo imaginás principalmente el comercio postpandemia?

Esto es un cambio de paradigma. La realidad es que ya se ve que la gente está prestando atención a temas en los que antes no se fijaba, le parecían menores, como nuevos estándares de seguridad e higiene al ingresar a un local. Esta situación lo que hizo fue acelerar algo que veíamos que muchos de nuestros clientes venían pensando o estaban empezando a ver de acá a dos o tres años. Lo tuvieron que acelerar, digitalizar su tienda física y hacer un mix con el online. La gente empieza a cambiar esa forma de consumir. Si va a comprar quiere que sea rápido, cómodo, no quiere esperar, que las personas que están dentro del establecimiento tengan el barbijo puesto, que no tengan fiebre, que haya distancia social. Tampoco quiere entrar al establecimiento y que el personal del lugar le apunte con un termómetro ultrasónico para saber si tiene fiebre. Nuestra tecnología no es invasiva, con la cámara a unos tres metros de distancia ya se empieza a tomar la temperatura sin la necesidad de que la persona se detenga y solamente se genera un alerta si, por ejemplo, la supera los 37,5 grados o no tiene barbijo.