Buenos Aires

Cotizaciones

Dólar

Compra

$ 92.75

Venta

$ 98.75

Euro

Compra

$ 112.12

Venta

$ 112.60

Real

Compra

$ 17.47

Venta

$ 17.51

Provisto por

Trabajar no debe ser un privilegio

Darío Ríos

Por

Sábado 1 de Mayo, 2021

Desde diversas disciplinas se asegura que la dignidad y la sana convivencia son los pilares necesarios para sostener una sociedad capaz de crecer en armonía y lograr el respeto de cada persona. Porque a partir del reconocimiento de la dignidad humana, las comunidades otorgan e imponen derechos y obligaciones para vivir en comunidad. 

El trabajo es un eslabón de vital importancia en este esquema y su trascendencia no radica en la labor que se cumple, sino en la persona humana que lo realiza.

Por eso, todos necesitamos trabajar. Para reafirmar nuestra identidad, nuestra pertenencia, validarnos y sentirnos útiles al resto de la sociedad. Esto convierte al trabajo en un derecho.

Cada 1 de mayo se recuerda a los “Mártires de Chicago”, aquellos sindicalistas encarcelados y ejecutados injustamente por el gobierno de los Estados Unidos en 1887. Es una fecha de carácter internacional, aunque en nuestro país tiene raigambre propia. Seguramente a muchos les genera la nostalgia de las grandes movilizaciones y concentraciones multitudinarias.  

Pero estamos en Argentina, en 2021 y en medio de una pandemia, impedidos de reunirnos. Los datos duros nos golpean el mentón: 11% de desocupados; 15% de subocupados; 3 millones y medio de cuentapropistas informales y 4,5 millones de “asalariados” no registrados.

Esta semana se acordó un aumento del salario mínimo del 35% que lo eleva a 29.000 pesos. Pero ese monto se va a cobrar en febrero de 2022. Porque el incremento se va a aplicar en siete cuotas. Según datos oficiales, una familia tipo, necesita 90 mil pesos mensuales para cubrir sus gastos. Es obvio que, una vez más, el salario pierde, ya que la inflación, en los últimos 12 meses, acumuló 40,8%.

También es evidente que en Argentina se gana más dinero con los planes sociales que con un trabajo que retribuya el salario mínimo. Y es comprensible que exista la ayuda social. Nadie en su sano juicio, puede ser indiferente a que otra persona pase hambre, frío o no pueda satisfacer sus necesidades básicas. Pero esta herramienta no para de extenderse entre la población.  

Estamos en un laberinto y hay que encontrar la salida en forma urgente.

Analicemos estos datos del Observatorio de la Deuda Social de la UCA. ¿Quiénes reciben asistencia alimentaria del Estado? El 83% de la población de nivel socioeconómico muy bajo; el 68,3% del nivel bajo. Pero también el 43,7% de los sectores medios y el 11,8% de la población con nivel medio alto también recibe alimentos o dinero para comprarlos.

Está claro que no vamos por el mejor camino. El desafío es crear puestos de trabajo, recuperar el poder del salario, el consumo y la producción. Poner la mira en la educación y la capacitación.

El enmarañado recorrido del laberinto se caracteriza por un estancamiento económico en el que persiste el alza de los precios, el déficit fiscal y la necesidad permanente de recaudar impuestos.  

Seguir con este tipo de decisiones, sólo alimenta el círculo de la pobreza. El repaso de las últimas décadas, no admite dudas.

Hoy en Argentina, trabajan en relación de dependencia 6.197.131 en el sector privado y 3.136.127 en el Estado. Entre la sociedad que pregona el acceso a un trabajo digno y nuestra realidad, hay un ancho río que no deja de crecer.

Seamos capaces de mirarnos a los ojos, unirnos, ver la profundidad de la crisis y construir el puente que nos permita llegar a un país que nos incluya a todos, donde trabajar no sea un privilegio.