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“Kicillof pondrá al Banco Provincia al servicio de la producción”, aseguró Ariel Aguilar

Gabriel Ríos Malan

Por

Viernes 1 de Noviembre, 2019

El presidente de la Cámara de Industria de la Manufactura de Cuero y Afines de la República Argentina (CIMA) y vice de la Confederación General Empresaria Argentina (CGERA), Ariel Aguilar, destacó el papel que el sector industrial tendrá en el gobierno de Axel Kicillof en la provincia de Buenos Aires.

El empresario aseguró que el modelo económico que llevó adelante la administración de Mauricio Macri “no incluyó a la industria. Planteaban a Australia como modelo. Un país de minería, servicios, productos agrícolas y muy poca industria. Es verdad que tiene tres veces el PBI de Argentina. La diferencia es que son 25 millones de habitantes y nosotros tenemos casi 50”, explicó Aguilar cuyo nombre circula como posible ministro de Producción bonaerense.

SI: Es conocido el crítico momento que atraviesa la industria nacional. ¿Cómo lo vive el sector del cuero?

AA: Es de los sectores más golpeados junto al textil, el calzado, una parte del metalúrgico… En el primer y segundo año del gobierno de Cambiemos, cuando quedaba algo de consumo, fuimos afectados por la apertura indiscriminada y absurda. En el medio empezó la suba de tasas, las tarifas para producir, el inicio de este modelo financiero. En toda la cadena de valor cerraron más de 300 fábricas de calzado, 150 de manufactura de cueros y afines, 30 curtiembres…se perdieron 17 mil puestos de trabajo. Hablo de empresas de 60, 70 años que soportaron el Rodrigazo, a Martínez de Hoz, la crisis de Alfonsín, los 90. Pero se los llevó puestos el macrismo, que tuvo una concepción vieja del mundo. Aún en un esquema neoliberal esto no era los 90. El proyecto de país que tenían claramente no incluía a la industria. 

SI: ¿Esas empresas son recuperables?

AA: Va a ser muy difícil. Hay gente que salió de este esquema productivo y no volvería a entrar. No hay nada más difícil que elegir ser industrial. A la vez creo que no hay nada más directo y real para llegar a un modelo de crecimiento colectivo. Los países que no tienen industria son absolutamente desiguales y Chile es un ejemplo de esto. El gobierno armó un esquema no sólo de precarización laboral transformando en monotributistas y cuentapropistas a montones de personas que hoy andan en una bicicleta siendo dueños de sí mismos y repartiendo mercaderías sin ningún tipo de cobertura, sino que también generó un esquema de precarización productiva porque muchas fábricas que no pudieron sostener a sus empleados, les pagaron la indemnización, les dieron una parte en una máquina y esa gente está fabricando en la casa, con lo cual baja en calidad.

SI: ¿El sector de cueros era competitivo?

AA: Sí, claro. Es un sector que al calor de políticas de Estado que tenían que ver con dinamizar el mercado interno, con administrar el comercio exterior, creció. De 60 o 70 fábricas que quedaban en el 2000 pasamos a casi 450 a principio de 2015. Ya perdimos como 150. Nunca pedimos un esquema de cierre de frontera, esa es una mentira que se instaló. Planteamos un esquema de administración del comercio exterior. En 2015 teníamos 70% nacional y un 30% importado en las vidrieras argentinas: carteras, mochilas, cinturones, billeteras, lo que se te ocurra manufactura de cuero o simil cuero y convivimos con eso. Hoy tenemos un 60% importando 40% nacional. Porque una cosa es convivir con el importado y otra es entregar tu mercado. Los cuatro mil puestos de trabajo que se perdieron en la manufactura de cueros y afines son cuatro mil consumidores menos en el mercado en el que vivimos todos. 

SI: Para aquellos sectores que no eran competitivos, el gobierno planteaba su “reconversión”…

AA: Eso no es viable en ningún sector. En marzo de 2016 el gobierno presentó, el proyecto de transformación productiva. Nos planteaban que los sectores que fueran inviables se transformaran, que para nosotros significaba transformarnos en importadores literalmente, porque no iban a poder competir con un esquema de apertura boba. La reconversión productiva nos ofrecía créditos a tasas bajas para despedir gente, esto era parte de la propuesta. El plan productivo nacional tenía un capítulo que se llamaba “Estrategia Australia” en el cual planteaban a Australia como modelo de país. Un país de minería, de servicios, productos agrícolas y muy poca industria, porque decidió hace muchos años reconvertirse y es verdad que tiene tres veces el PBI de Argentina. La diferencia es que son 25 millones de habitantes y nosotros tenemos casi 50. Argentina debe pensarse industrial, si no es imposible que alcance para todos. El plan del macrismo estaba perfectamente orquestado.

SI: ¿En esa sintonía también está el acuerdo Mercosur-Unión Europea?

AA: A nosotros nos citan en 2017 como sector para plantearnos qué podemos resignar o sea dejar que entre, para que Argentina venda más productos agropecuarios, había un proyecto de país que no nos incluía. Ahora la gente se enojó en la urna por eso. 

SI: ¿La llegada de Dante Sica al gobierno fue positiva para la industria?

AA: Lo de Sica es más perverso todavía. Porque se sumaba alguien que sabía de industria. De Cabrera no podíamos esperar nada, un tipo que no tenía nada que ver con la industria. Sica sí. Porque conoce el tema industrial y sabe lo que necesitan los sectores desde el automotriz hasta el metalmecánico. Subirse a un proyecto que no incluía a la industria y defenderlo, es un hecho perverso. Tal vez algunos industriales sobre todo los más cercanos a la UIA, se desilusionaron porque creían que iba a imponer una visión industrialista a este gobierno. Pero claramente fue parte del esquema y de hecho en su período tuvimos 17 meses de caída consecutivos de producción industrial, 23 de 24 sectores sin funcionar, 16 meses de baja del consumo. 

SI: ¿Cuáles son las medidas inmediatas que debería tomar el gobierno de Alberto Fernández para reactivar la industria?

AA: Tenemos que ir a un esquema de tasas de no más de 20%, parar con los aumentos de tarifas, combustibles, peajes, porque cuando el Presidente dice que Argentina tiene un problema de logística, en eso tiene razón. El problema es que los costos de logística no están básicamente en Moyano o en sueldos. El 80% se está yendo en combustible y peajes entonces ahí tenés políticas macro para dinamizar el consumo y administrar el comercio exterior. Por eso es que un pacto social como el que se está hablando, que creo que es absolutamente necesario, no puede incluir solamente un acuerdo de precios y salarios. ¿Cómo hacemos para dar aumento de salarios en este momento con el nivel de caída que tenemos? Con un esquema de tasas, control de las importaciones, parando el aumento de tarifas y combustibles, se compensa y ahí sí se pueden dar los aumentos salariales que dinamicen el mercado. 

A su vez, se abrió una gran expectativa en los sectores productivos, hay ganas de aguantar, no de cerrar. El problema son estos meses, porque siguió cayendo el consumo y las quincenas hay que pagarlas. La gente está en la fábrica y cuando no hay consumo no hay exportaciones, ni mercado interno, el problema es grave. El tema es llegar a diciembre. 

En una segunda etapa hay que ir a un proceso de segmentación del universo Pyme a nivel nacional. No puede pagar los mismos impuestos una textil que factura 20 millones de pesos y les da trabajo a 50 empleados que un importador con tres empleados que factura lo mismo. Hay que ir a un esquema de segmentación no sólo en impuestos, sino también para direccionar los incentivos fiscales, de modo que no baje la recaudación, pero estableciendo una estructura tributaria progresiva. 

SI: ¿Y en la provincia de Buenos Aires?

AA: En lo que respecta a la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, cuando fue ministro, siempre tuvo en la cabeza la industria, los sectores Pymes. En ese tiempo nos reuníamos permanentemente con él y Augusto Costa para plantear inquietudes, buscar soluciones y éramos escuchados. Después, el gobierno anterior pudo tener otros defectos, pero los sectores Pymes estaban incluidos en el proyecto del país. 

Acá hay un sólo objetivo, sobre todo en la provincia de Buenos Aires que concentra entre el 65 y el 70 % de los sectores productivos de Argentina: volver a prender las máquinas. Hay una variable que no vamos a tener que atacar tanto que es la parte de la inversión. Hay una primera etapa en la que muchas Pymes no van a tener que generar inversiones porque hay máquinas nuevas que están paradas. Recorrí muchas fábricas en la Provincia con Axel y una cosa que nos llamaba la atención, era ver máquinas del 2016, 2017, que estaban tapadas con plásticos. La única manera de hacer caminar a la Argentina es prendiéndolas y a eso se llega con políticas de Estado.

No tengo ninguna duda de que Axel pondrá al Banco Provincia al servicio de la producción. Si hubo algo que hizo Vidal en estos años fue ponerlo al servicio de la especulación financiera.

SI: ¿Entonces es estabilizar el mercado interno para luego pensar el mercado externo?

AA: Primero tenemos que pensar en el mercado interno y empezar a buscar competitividad para volver a ganar mercados externos. Es posible exportar manufacturas. 

SI: Los empresarios plantean la necesidad de bajar impuestos y todavía no se sabe exactamente cuál es la deuda que tiene en la provincia de Buenos Aires. ¿Cómo se pueden bajar impuestos sin desfinanciar al Estado?

AA: La Provincia tiene una deuda de unos 12 mil millones de dólares, son números que se están manejando muy por arriba. Quiero ser claro y lo digo para los sectores Pymes: nosotros no podemos pensar por ahora en bajar impuestos, sino en otras variables. Más adelante lo discutiremos, pero en este momento no, porque se necesita recaudar para volver a dinamizar y pagar la deuda provincial.