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“La Ley es indispensable para reconstruir la Marina Mercante y la Industria Naval”

Miércoles 4 de Junio, 2014

La industria naval argentina busca recuperar su lugar en la economía nacional y quien cumple un rol clave en procura de ese objetivo es Juan Speroni, secretario adjunto del Sindicato Argentino de Obreros Navales (SAON), institución creada el 20 de abril de 1917.

“La prosperidad del sector se derrumbó a partir del golpe de 1976”, cuenta Speroni a modo de introducción. Su ingreso a la vida gremial se remonta a la década del 80, cuando  fue electo delegado. Luego asumió mayores responsabilidades integrándose a la conducción nacional del Sindicato que en la actualidad representa a 3.000 trabajadores navales.

“Argentina contaba con un sistema de transporte que coordinaba el ferrocarril y los puertos. Las vías fluviales eran un modo de transporte armonioso que garantizaba que los costos, sobre todo la producción nacional, tenga un precio competitivo en la logística y en transporte. La llegada de Martínez de Hoz al ministerio de Economía, con el golpe militar, terminó con esto”, recuerda.

El dirigente sostiene que “la crisis del sector se agudizó durante el gobierno de Carlos Saúl Menem. El cambio de régimen de bandera y fundamentalmente la derogación del de Marina Mercante, fueron los instrumentos que dieron origen a todo el desguase de la industria naval”, agrega Speroni desde las oficinas de uno de los Sindicatos que resistió todo ese proceso.

¿Cuál es la relación actual entre el Estado y  la Industria Naval?

Creo que a partir del 2003 empezó una etapa interesante, que plantea la defensa de los intereses nacionales. En ese contexto nace en el debate público la necesidad de un nuevo método de transporte que vincule las líneas férreas, los puertos, la navegación fluvial y consecuentemente la construcción de unidades en nuestro país. Se nota una decisión política de acompañar al sector,  que se puede observar en la decisión de establecer un decreto de que todas las cargas sean trasbordadas en puertos argentinos. Se discutió con un consenso muy amplio el proyecto de ley de Marina Mercante e Industria Naval que presento el diputado Gastón Harispe en diciembre de 2013. Desde SAON somos los más firmes defensores de que ese tratamiento se haga lo antes posibles para ver si este año podemos tener ley.

¿Por qué es importante la sanción de la Ley?

La ley es indispensable para garantizar la soberanía de los ríos y  reconstruir la Marina Mercante y la Industria Naval. Además, el proceso de la carga que se hará en la hidrovía Paraná-Paraguay. Con la carga de Argentina, Paraguay, Brasil, Bolivia y Uruguay estamos hablando de 600 millones de toneladas. El Estado tiene que tener una visión para obtener parte de esta renta y que sea transformada en valor agregado que, para nosotros, es la construcción de unidades en astilleros argentinos. Esto es vital para garantizar el empleo digno y duradero que tanto defiende el gobierno nacional.

Desde el Astillero Río Santiago presentaron un proyecto. ¿Cuál es su opinión?

Plantea un método distinto en la financiación para la construcción de unidades, de manera que nosotros no estamos en desacuerdo con el proyecto presentado por los compañeros del Astillero. Creo que debemos debatirlo y que hay que votar rápidamente la mejor ley que posibilite que este año Argentina pueda tener un una legislación de promoción de Industria Naval que contemple los intereses nacionales. También es cierto que en años anteriores hubo otros proyectos, pero eran sostenidos por el lobby de los grandes armadores que dejaban afuera a la Industria Argentina.

¿Argentina puede tener una Marina Mercante competitiva?

Estoy convencido de que si, porque plantea un régimen que determina reglas de juego en el sector de armadores. El sector privado juega un rol fundamental pero dentro de una regla de juego.  Lo que hace falta ahora es generar las condiciones para que se puedan construir los barcos pesqueros en astilleros nacionales. No es posible que para la extracción ictícola convivan unidades con más de 25, 30 años. La construcción es un factor de valor agregado que también el gobierno  destaca como fundamental.

¿Qué evaluación hace sobre la Mesa de Concertación Naval?

Es una pata muy importante. Fuimos capaces de construir junto a las cámaras empresariales del sector, con la FINA con la ABIN, con Universidades públicas, Centros de Ingenieros, una relación que nos hermana con el compromiso de tratar el proyecto de Marina Mercante en el Congreso. Pero fundamentalmente formando una parte importante en el debate, para sostener el criterio y tratar de armonizar las distintas visiones que hay en nuestro sector. En este proceso que se viene va a jugar un rol importante. Queremos instalar a la Mesa como la referencia fundamental del sector, que sea un elemento de consulta de legisladores del gobierno nacional y de otros partidos, con el fin de lograr el esclarecimiento de lo que significan la  potencialidad del río, la carga de la Marina Mercante y  la Industria Naval.