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“Las trabas del Central generan un dólar bastante beneficioso para el importador y el consumidor”

Lunes 26 de Octubre, 2020

Lo afirmó Juan Pablo Bastero, especialista en Negocios y Comercio Internacional y director de general de Jidoka, empresa de comercio exterior integral que brinda servicios desde el desarrollo de proveedores hasta la colocación de productos en el mercado internacional.

El empresario se refirió a las medidas del Banco Central para contener la suba del dólar, la balanza comercial y los escollos que encuentran los operadores de comercio exterior. También expresó su satisfacción con las posibilidades que ofrece la terminal portuaria TecPlata y sostuvo que a partir de la sinergia generada con Evergreen y Buenos Aires Zona Franca La Plata, en el corto plazo se verán muchos frutos.

La balanza comercial el saldo es favorable. ¿Esto no es consecuencia de una gran exportación sino de una menor importación?

Si, tal cual. Los anuncios de la quita de retenciones no fueron suficientes, se recaudó la mitad, siendo generosos, un 40 y 45% de lo que se proyectaba. Esas medidas evidentemente no alcanzaron, no sólo la quita de las retenciones sino el no permitir por ejemplo o limitar liquidar la cosecha que sigue. Muchos empresarios del agro necesitan ese dinero para financiar la siembra siguiente, eso en cuanto a exportación. Por otro lado, de agosto de 2019 a agosto de este año aumentó mil millones de dólares la solicitud de anticipo de pago de importaciones, acceder al mercado de cambios para pagos de bienes de importaciones. Lo veo por un tema coyuntural y un radio pasillo y esto por la falta de previsibilidad de que tiene la Argentina. En Jidoka tratamos de darle esa previsibilidad a nuestros clientes, por lo menos a corto plazo para evitar devaluaciones o ahora el régimen cambiario también que impacta mucho en las importaciones.

Últimamente cada semana hay cambios en el ordenamiento del dólar y el comercio exterior. ¿Cómo conviven ustedes con esta situación?

Creo que los importadores argentinos o las empresas extranjeras que están en el país hace tiempo ya están acostumbrados. Si están bien asesoradas, se van adaptando a los escollos. Nosotros hablamos con los clientes, tratamos de bajar a la realidad, porque muchas veces el importador no conoce la normativa cambiaria. Lo que sabe hacer es comprar y vender, distribuir, fabricar, dependiendo si trae un insumo o un producto terminado. Entonces, como para bajarlo al ciudadano de pie, hoy un importador, por ejemplo, enfrenta tres tipos de escollos: cambiario, arancelario y paraarancelario, que tienen que sortear dependiendo el tipo de mercadería e insumo que puede importar.

¿Cómo definís a cada uno de ellos?

En el cambiario, para hacerlo rápido, comunicados del Banco Central, que está muy activo, donde van poniendo límites al cupo de giros que se pueden hacer al exterior por el pago de anticipo de importaciones. Es decir, no podés girar más de un millón de dólares. Cuando llegás a ese monto, si no cancelás con un despacho aduanero o sea con la nacionalización e ingreso al territorio de lo que importaste, no podés seguir girando próximas compras anticipando a tu proveedor del exterior y para ese lapso te dan 90 días, es lo que suele tardar. Otra limitación se dio con la bajar del cupo de giros al exterior que un importador puede hacer. Antes era hasta 500.000 dólares, no había que pedir autorización al Central y lo bajaron abruptamente a 50 mil. Complica mucho a los importadores o por lo menos los asusta. Nosotros tratamos de asesorarlos de la mejor manera y buscar la solución. No somos de criticar sino de pensar que esto es lo que hay para jugar e intentemos jugar. Siguiendo con los tres escollos que tiene que sortear un importador, están los paraarancelarios que dependen más de la secretaria de industria y tienen que ver con el producto que traes que son las famosas Licencias No Automáticas, que tienen que estar en estado de salida para que alguien las pueda despachar. Y las arancelarias, son los tributos, los porcentajes, que están en altos niveles. A así que tenemos que estar muy actualizados.

Tienen que estar permanentemente atentos a la variación de las normas…

El último comunicado del Banco Central fue del 16 de octubre y había sacado otro la semana anterior. Es así cada diez días y ahora se está diciendo que va a venir otro. Está todo muy movido.

¿Las últimas medidas del Central dificultan o simplifican?

Buscan dificultar el egreso de dólares. Ese es el objetivo, porque para controlar el ingreso de importaciones por los bienes propiamente dichos, tenés otra herramienta, que es la Licencia No Automática o a través de la Secretaria de Industria, que regula ese grifo. Pero sí, impacta. Nosotros tenemos más de 100 empresas en nuestra cartera, multinacionales y chicas. La multinacional, paga anticipado por su volumen, porque los cupos no le alcanzan y no llegan a dar la vuelta para cancelar y renovar el cupo. Lo renueva con el ingreso al país de la mercadería que gira anticipado, porque generalmente son países de Asia. Los fabricantes tienen 30 días de fabricación, más 45 de tránsito de barco y la nacionalización. Están muy jugados. Esas empresas si pagan anticipado están un poquito complicadas y estamos tratando de buscarle nosotros la solución, muchas veces a través de la Zona Franca. Después hay empresas grandes incluidas multinacionales, que tienen financiación. Su pago diferido no entraría con el cupo. Y además todas las PyMEs que se asustan inicialmente. Nosotros les llevamos tranquilidad, le damos herramientas para que puedan seguir operando.

Es un trabajo intenso en todos los frentes…

Se puede hacer, se limita, molesta porque cambian las reglas de juego todo el tiempo. Es lo que nos toca y nosotros estamos logrando que los clientes se siguen acomodando. En cuanto al ciudadano de calle, si no existieran estas trabas, seguramente el dólar divisa, que es el que opera para el comercio exterior, lo tendríamos que ir a buscar entre lo que está hoy el financiero y el oficial. Estaríamos hablando de ciento y algo pesos, los precios se multiplicarían por ese valor y eso afectaría no sólo a la inflación sino a los precios que los salarios nunca acompañan.

Entonces impactaría en el consumidor que, en definitiva, somos todos. Por ese lado veo bien la medida, porque al que le sirven las reglas de juego que hay, gira un dólar bastante beneficioso para el importador y el consumidor. Por eso el aumento que fue en agosto y en septiembre se sostuvo. Alrededor de 1.000 millones de dólares más se giraron al exterior por anticipo de importaciones. No tiene que ver nada con un aumento de consumo tal vez en algunos rubros, pero en muy pocos, tiene mucho más que ver con esto del tipo de cambio, el run run que hay de qué va a haber una devaluación. Mientras se mantenga así yo creo que para los que pueden jugar y son bien asesorados, los beneficia.

Ustedes están en Zona Franca La Plata y hace un tiempo se está trabajando en sinergia con TecPlata, ¿qué significa esto para el comercio exterior argentino?

Nosotros estamos trabajando, hicimos un hub logístico con TecPlata, Evergreen, que es la marítima y Jidoka como operador aduanero y depósito en Zona Franca La Plata. Allí tenemos más de veinte y dos mil metros cuadrados de mercadería de variados clientes y rubros. Muchos de esos clientes ingresan por terminal de Buenos Aires porque hay un desconocimiento total de TecPlata que si bien era una terminal que había amagado muchas veces. A partir del acuerdo hecho con Evergreen están llegando los buques de Asia y eso es una gran noticia. También estuvimos nosotros en la primera exportación de carne, que salió ahora los primeros días de octubre después de 50 años del Puerto de La Plata.

¿Es efectivo operar en TecPlata?

TecPlata tiene tecnología de punta, hecha en espejo con una terminal alemana. Cuenta el calado necesario para recibir buques grandes, con lo cual la terminal en sí es genial. Tiene el doble de días de forzoso que la de Buenos Aires y eso es lo que quieren evitar todos los importadores y los jugadores del comercio exterior. Los movimientos de TecPlata son más económicos que los de Buenos Aires, el transit time es dos días menor y no tocas el puerto Buenos Aires, puede venir directo a TecPlata. Nosotros estamos enviando muchas cargas de clientes, generalmente empresas grandes y PyMEs nacionales que son las que pueden tomar decisiones rápidas. Una empresa multinacional para cambiar una operativa semejante tiene que pedir autorización a la casa matriz. Explicarlo, que lo autorice, todo mucho más burocrático. Pero las ventajas son enormes, sobre todo para clientes que operan en Zona. Hoy un cliente que opera en Zona pero que ingresa por Buenos Aires. Tiene un hub logístico en un radio de 100 kilómetros. Si entra por TecPlata, aparte de ser más económico, más competitivo, está en un radio de cinco ó seis kilómetros entre la terminal y su centro distribución, que en este caso es Zona Franca porque funciona como tal. Zona Franca, al no tener rezago en la mercadería, nunca caer en remate, al poder realizarse cualquier tipo de trabajo que no genere un salto de posición arancelaria, permite un montón de beneficios que hoy se utilizan. Eso, potenciado con TecPlata y Evergreen, está conformando algo muy bueno y creo que en el corto plazo va a traer muchos frutos.

La Zona Franca La Plata todavía no ha logrado cumplir las expectativas generadas. ¿Crees que ahora puede tener un crecimiento?

En Zona Franca, nosotros nunca dejamos de trabajar. Somos la empresa número uno en movimiento de Zonas Francas argentinas y la realidad es que hoy funciona más como un aliciente, como una solución financiera, hoy cambiaria y de escaparle a las medidas paraarancelarias, como las licencias no automáticas. O sea, todo relacionado con la importación cuando justamente y se creó para fomentar la exportación. Desde ese punto de vista, no funciona porque casi no hay actividad que se genere en la Zona Franca para exportar. Nosotros lo intentamos varias veces, pero cuando estás llegando a un desarrollo con todo lo que cuesta tipificar un proceso productivo en el INTI, darlo de alta, llevar al cliente a que fabrique, cuando ves al tipo de cambio en que te liquidan, el exportador prefiere no exportar. No sólo por Zona Franca, prefieren dedicarse a importar que le es más interesante. Teníamos dentro de nuestro depósito reservado un espacio físico y fijo para una empresa extranjera que iba a fabricar impresoras 3D. Justo vino la pandemia y quedó truncado. Lo estamos retomando ahora. Son pequeñas gotitas de agua en el desierto. Por eso hoy está funcionando más como un depósito fiscal donde recibe carga de importadores que se autofinancian porque van retirando a medida que venden y no nacionalizan toda la carga o tienen la licencia no automática porque no se las dio el estado, entonces no les queda otra que ir a Zona Franca, que es la opción más económica. En nuestro caso le agregamos mucho valor. Obviamente recibimos a los clientes ocasionales, pero siempre tratamos de desarrollar, de ir un poquito más allá.