“Minerva fue creada para que todos nuestros graduados tengan trabajo”

La incubadora de la UNLP trabaja intensamente en la creación de empresas tecnoloógicas.

Por

3 julio, 2024

En tiempos donde la innovación y la economía del conocimiento son motores claves para el desarrollo, la Universidad Nacional de La Plata (UNLP) desempeña un papel fundamental. La institución no solo se dedica a la formación académica de sus estudiantes, sino que también se posiciona como un epicentro de investigación y desarrollo tecnológico.

Gonzalo Márquez, biólogo, investigador y prosecretario de Innovación de la UNLP, está al frente de esta transformación. Como presidente de Minerva, la incubadora de emprendimientos tecnológicos, trabaja para conectar la investigación académica con el mundo empresarial.

“Es importante mostrarle a la sociedad que la investigación tiene un impacto directo. Aunque mucha investigación es básica, esta forma la base de la pirámide que luego se convierte en productos que benefician a la sociedad. Estamos trabajando en el escalamiento tecnológico y la incubadora es una de las muchas herramientas que tenemos dentro de esta estrategia”, dijo Márquez a Ser Industria Radio.

Relató además, cómo la incubadora apoya a emprendedores a convertir sus ideas en realidades, la importancia de la investigación aplicada y la ambiciosa meta de convertir a La Plata en un centro de innovación y desarrollo tecnológico.

¿Cómo funciona Minerva?

Es una incubadora clásica, un espacio técnico que brinda asesoramiento a emprendimientos. Una persona o un grupo tienen una buena idea, la quieren llevar adelante como un proyecto empresarial, saben emprender, pero no un montón de mecanismos que tienen que ver con estudio de mercado, flujo de capitales internos, cómo armar una empresa, temas impositivos y sobre todo, ayuda económica, captación de capital. Nosotros ayudamos a buscar el camino para que puedan incubarse en esas etapas, las más difíciles de un emprendimiento. Además, Minerva está inscritas en un registro, por lo cual estamos obligados asesorar. Muchos gobiernos generan líneas de financiamiento que tienen que ser canalizadas por las incubadoras.

¿Pueden integrarse profesionales de todas las carreras?

Sí, desde las 17 facultades e incluso los cuatro colegios de la universidad se pueden presentar proyectos. Alumnos, graduados, docentes, no docentes, pueden acercarse. Particularmente tenemos una estrategia que tiene que ver con el reclutamiento de algunos proyectos de alto impacto, pero atendemos todos los proyectos que se acercan. Tenemos desde el acompañamiento de una empresa biotecnológica que está levantando capitales en el exterior hasta el proyecto de una empresa que hace gin en la ciudad, se llama Alquimia. Los acompañamos en la creación del concepto y les va muy bien.

¿Cuántos proyectos hay en la incubadora?

Muchos y diversos. Algunos son de chicos que acompañamos en las primeras etapas, de hecho se están conceptualizando. Después tenemos proyectos que estamos acompañando más fuerte, que ya están levantando capitales o aplicando instrumentos que ayudan al financiamiento. Ya hay ocho empresas biotecnológicas creadas por investigadores de la UNLP a los que ayudamos en la captación de capital y en la conceptualización del proyecto como empresa. Porque un buen investigador no es un buen empresario, tampoco tiene que transformarse en empresario, pero debe que buscar aliados que sepan de finanzas.

Minerva es la incubadora de la UNLP.

¿Eso hace sostenible al proyecto?

Un biólogo, bioquímico, biotecnólogo, médico, veterinario, sabe de su expertiz, pero desconoce como hacer un estudio de mercado o armar un plan de negocios. Nuestro rol es incubarlos, prepararlos… después tienen que salir. Las empresas que creamos son de los investigadores, no de la universidad. No estamos para tener empresas, sino para generar más trabajo. El objetivo general con el que se creó hace seis años Minerva era para que todos nuestros graduados tengan trabajo.

¿Cuáles son los proyectos de alto impacto?

Son los que impactan en verticales globales, no solo locales. Tenemos proyectos importantes vinculados a la medicina, el agro, la minería. Algunos relacionados al desarrollo de testeos de enfermedades o deficiencias, por ejemplo renales, que mejorarían la calidad de vida del enfermo. Otros tienen que ver con mejorar la productividad de cultivos extensivos. Estamos trabajando en un proyecto muy interesante que se consolidó como empresa, que es para generar biopesticidas. Hay otro de biomineria por la cual, a través de bacterias que se están estudiando se podrían tratar muchos residuos de esa actividad para aminorar el impacto ambiental e incluso los pasivos ambientales.

¿Las startup nacen para el mercado global o local?

Apostamos a dos modelos de empresas. Cuando un proyecto es de alto impacto y global va a terminar siendo una startup porque crece y recluta capitales rápido. Hay mucho capital en el mundo y cuando ven un buen proyecto tratan de financiarlo. Pero también tenemos otros que son de producción de baja escala para resolver problemas locales o regionales. En pandemia surgieron varios proyectos de sustitución de importaciones porque, al faltar insumos hubo que crearlos acá. Esos proyectos son más PyME, no hablo de una MicroPyME de dos personas que están en un garaje. Me refiero a una mediana empresa que produce en un galpón grande.

Innovación en las PyMEs argentinas, clave para el futuro.

¿Qué facultades presentan más proyectos?

De las ocho empresas creadas, seis son de la Facultad de Ciencias Exactas. Incluso ha generado una dirección de Vinculación Tecnológica que se encarga del reclutamiento de proyectos. Exactas tiene muchas disciplinas científicas. Naturales, Medicina y Veterinaria, también tienen mucho para dar. Ingeniería tiene su propia lógica, es más de transferencia. Ahí reclutamos poco para nuestra estrategia, pero mucho para la transferencia de la Universidad. Nos gustaría trabajar más con Agronomía, con Artes que tiene carreras que tienen mucho que ver con esto del escalamiento. Y hay toda una rama que estamos empezando a trabajar con Psicología y Humanidades para que nos ayuden en la captación de talentos y la formación en capacidades blandas, que tienen mucho que ver con armar startup.

¿Los cambios en el mundo del trabajo llevan a que cada profesional deba convertirse en empresario?

No estamos de acuerdo con eso. Somos una universidad y tenemos tres pilares: docencia, investigación y extensión. Le sumamos la transferencia o vinculación tecnológica, pero somos muy buenos haciendo docencia, somos muy buenos haciendo investigación, somos muy buenos haciendo extensión. Eso no significa que no podamos sumar una actividad más, que no estemos preparados, en un contexto de un país pobre que necesita empleo. A nivel regional podemos dar una mano al sistema PyME, estamos trabajando con las de la región. El año pasado creamos el Centro PyMEdentro de la prosecretaría a través del financiamiento de la secretaría de Pequeña y Mediana Industria de Nación, que nos lo dieron hace tres años atrás. Nuestro próximo paso es que las PyMEs nos digan cuáles son sus necesidades y mostrarles nuestra oferta tecnológica. Si alguna de esas transferencias se transforma en una empresa que se suma al ecosistema PyME, sería ideal.

¿Los recortes presupuestarios afectan la tarea de la incubadora?

Influyen porque tienen que ver con las capacidades blandas y la cantidad de gente que trabaja en la incubadora. Necesitamos más gente y la falta de presupuesto hace que no demos abasto. Eso afectaba antes y ahora mucho más, porque, aparte, los sueldos terminan no siendo buenos, que es una de las grandes discusiones en la universidad. El acuerdo que se llegó con el gobierno de financiar o recuperar un poco de lo perdido es para los gastos generales que son el 10% del presupuesto, el otro 90% que son sueldos y no se movió desde enero. Eso afecta mucho la performance de la gente que está intranquila y nerviosa porque no le alcanza la plata. Además nosotros generamos líneas de financiamiento. El año pasado lanzamos una para que arranquen algunos proyectos. Era financiamiento por $1.500.000 para 10 emprendimientos. Hace ocoho meses era una plata que podía servir mucho, hoy es poca plata. Había otros instrumentos para financiar del ministerio de Producción, también Aportes No Reembolsables (ANR), que ya no existen, Luego, cuando la empresa está armada, hay venture capitals. En Argentina hay cuatro muy activos, que reclutan proyectos e invierten hasta entre US$ 250.000 y 500.000, pero son para empresas que están muy metidas en ese vertical. Pero si no tenemos financiamientos para los proyectos más chicos, no se llega a esos financiamientos más grandes, porque son como hitos que uno tiene que ir cumpliendo por temas tecnológicos, mercado. Sin esos pequeños financiamientos iniciales, es muy difícil que un proyecto logre crecer.

La Plata puede ser un centro de innovación.

¿Se puede pensar en La Plata Silicon, una ciudad que se base en la economía del conocimiento?

Nuestro objetivo es ser el Silicon Valley de Argentina, pero no ser exactamente Silicon Valley. En el segundo semestre, vamos a organizar un evento con docentes de la Universidad de Stanford, Estados Unidos. Una de ellas me decía: “Silicon Valley es Silicon Valley porque hay mucha plata, no porque sea más creativo que el resto. Acá se tira la plata, la gente no tiene problema en perder mucha plata. No creas que tenemos gente más inteligente o creativa que en Argentina. Si Argentina tuviera todos estos capitales, La Plata sería Silicon Valley porque habría una obscenidad de dinero y todos los proyectos estarían financiados”. Nosotros no vamos a hacer eso por mucho tiempo y no sé si es el objetivo serlo. Queremos ser un centro de innovación. Tenemos la universidad muy concentrada, el CCT del Conicet más grande de Argentina, Y-TEC para desarrollo tecnológico, el puerto y un aeropuerto que algún día será comercial, lo que nos permitirá interactuar con el mundo mucho mejor. Tenemos conectividad. Están dadas las condiciones para ser un polo de innovación fuerte en Argentina y no es solo cuestión de dinero, hay que trabajar para que eso suceda.

Noticias Relacionadas

Ver Más Noticias Relacionadas

SPI Astilleros fortalece su equipo con capacitación y formación

Trabajadores del astillero completaron un curso de posgrado, reforzando sus habilidades de gestión.

Hace 2 días
Por

La industria automotriz espera una recuperación en los próximos meses

Representantes del sector se reunieron con el ministro Luis Caputo.

Hace 4 días
Por

Lanzan créditos para promover la eficiencia energética

El objetivo es financiar a PyMEs y usuarios residenciales

Hace 1 semana
Por

La producción automotriz de junio registró una caída de 40,2% interanual

En el primer semestre la actividad acumula una caída del 26,7%.

Hace 1 semana
Por

EiNaval 2024: avanzan los preparativos y este año el encuentro se traslada al Hotel Provincial

La 8va. edición del evento organizado por la ABIN se desarrollará del 19 al 22 de noviembre en Mar del Plata.

Hace 2 semanas
Por

ADIMRA recibió a Francos y destacó la necesidad de promover la industria metalúrgica

Se habló sobre la reglamentación del RIGI y la promoción de inversiones para potenciar la producción nacional.

Hace 2 semanas
Por