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“Nos preocupa la falta de acuerdos en el sector político”

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Lunes 4 de Abril, 2022

La presidenta de la Unión Industrial de Salta, Paula Bibini, analizó la gestión de Alberto Fernández, quien lleva más de dos años al frente del país. En ese sentido, señaló la importancia de que se comiencen a atender los problemas que enfrenta el sector productivo.

En diálogo con Ser Industria, la integrante del Comité Ejecutivo de la Unión Industrial Argentina (UIA), pidió que la política deje de lado los intereses mezquinos y trabaje para que la actividad privada, pueda generar empleo genuino para reducir la pobreza. 

La empresaria participó la semana pasada de la presentación del Plan Argentina Productiva 2030 en el marco de un encuentro del Consejo Económico y Social (CES), órgano que integra como consejera. Sobre la iniciativa, consideró que es necesario contar con la oposición y en ese sentido, destacó el rol que debe tener el Congreso de la Nación.

Por otra parte, manifestó su preocupación por el faltante de energía y los posibles cortes. Sostuvo que el gobierno debió comprar los barcos de GNL antes y consideró que gente idónea debe encargarse de esa tarea. Asimismo, se refirió a los problemas que afectan la productividad del norte argentino.

¿Cuál es tu balance de la gestión de Alberto Fernández como Presidente de Argentina?

Venimos de dos años de pandemia, saliendo de la negociación que estaba pendiente con el Fondo Monetario Internacional. Se comienzan a activar una serie de cuestiones como el plan de Argentina Productiva que se presentó días pasados, tratando de volver a una cierta normalidad y a comenzar, de una vez por todas, a atender los problemas de los industriales que estuvieron en espera en este tiempo. Si bien nosotros tuvimos el acompañamiento del gobierno nacional en la coyuntura de lo que fue la pandemia, ahora Argentina necesita crecer. Se necesitaba resolver el tema de la deuda, eso ya está sobre rieles así que la expectativa es que se pongan manos a la obra y se comience a ejecutar la planificación propuesta con las medidas anunciadas.

El año pasado hubo un crecimiento en la industria argentina. ¿Pero cómo está realmente el sector?

Efectivamente hubo una reactivación de la actividad industrial en comparación con el año anterior. Venimos con una actividad en crecimiento, aunque eso no se traduce en las expectativas o lo que uno pretende. Se reactivaron los niveles de producción prepandemia, pero nosotros nos encontrábamos en una situación muy particular, sobre todo atendiendo la falta de financiamiento, las obras de infraestructura que hoy necesita el norte del país. De algún modo comienzan a materializarse los créditos y demás, pero hay cuestiones particulares que tienen que ver con un tratamiento diferencial de impuestos que todavía no fueron evaluados. Están sujetos negociaciones por parte de las autoridades nacionales. La reactivación podría ser aún mejor acompañado con una serie de medidas que venimos pidiendo desde hace más de dos años.

Hace unos días se presentó el Plan Argentina Productiva 2030 que apuesta, entre otras cosas, a crear 100.000 empresas para el 2030. ¿Qué te parece la iniciativa? ¿Debería haber estado presente la oposición, teniendo en cuenta que el proyecto supera los años de gestión de este gobierno?

Entiendo que el plan que presentó el ministerio de Desarrollo Productivo, que tiene que ver con el mediano y largo plazo, simplemente fue un anuncio que está en consideración y evaluación de las autoridades de la UIA. Es una propuesta ambiciosa y me parece que la invitación fue a concertar un diálogo, acercar las ideas de las partes. En el último semestre, la UIA viene trabajando en la elaboración de un documento con una serie de propuestas a nivel federal, que atiende las necesidades concretas de los industriales para reactivar nuestra actividad. Considero que el plan del gobierno necesita más concertación, diálogo, acercamiento. Por otra parte, coincido en que también tiene que sentarse la oposición. El Congreso debe tener un rol mucho más activo y más cercano a las necesidades que tiene la gente y el sector privado en particular. Tenemos que aprovechar este año, donde no hay elecciones, para hacer cosas. Si no, todo se tiñe de lo político, de lo partidario, de los intereses mezquinos que uno ve desde el sector privado donde muchas veces estamos tan al margen de tanta pelea y de tanta discusión porque lo nuestro tiene que ver con el hacer, con ejecutar y no tanto con cuestiones de partidismo o de quien tiene protagonismo. Nos preocupa la falta de acuerdo en el sector político. Nosotros estamos mostrando, desde el sector privado y del industrial, que nos podemos sentar a conversar y participar independientemente del partido político que se represente. Nuestra participación como industriales en el CES tiene que ver con tener incidencia a la hora de poder tomar decisiones en ámbitos de participación ciudadana, donde están el sector empleador, el sindical, los gobiernos… A través del Congreso se puede dar la participación de la oposición, que me parece que es la otra pata que se necesita para lograr la concertación que tanto se pretende.

Estás en el sector privado y tuviste un paso por el estado como ministra de Producción, Trabajo y Desarrollo Sustentable de Salta. ¿Por qué cuesta tanto llevar adelante los cambios que se plantean?

La experiencia en el sector público, para quienes venimos del sector privado y no vivimos de lo público, significa una excelente oportunidad para transformar y hacer por otros. Lo que pasa es que hay que acostumbrarse a todo eso y ceder de lo propio para los demás. A veces eso no termina de entenderse en la política y muchas veces se tiñe de partidismos o fanatismos que no nos permiten poder hacer cosas. Estamos viendo una realidad muy compleja. Después del acuerdo con el Fondo, vemos que socialmente estamos en una crisis. Necesitamos una reconstrucción, hay un montón de gente que hoy está sin trabajo, que proclama más planes sociales y eso no es viable porque el déficit se volvió insostenible. Entonces, si se busca el apoyo del sector privado, hay que ver qué herramientas, qué alternativas se le ofrece al empresario, al industrial, para que pueda crecer y contratar a mayor cantidad de gente para revertir el saldo negativo que tenemos. Falta empleo y los números de la pobreza, realmente no son para nada alentadores. Tener uno o dos puntos menos de pobres, es como hasta ficticio o incomprobable, para quienes estamos en el interior del país y vemos la pobreza abriendo la puerta de nuestras casas, realmente a veces es como que nos inhabilita para poder seguir haciendo más cosas, si no hay una respuesta por parte del Estado. Hoy el norte necesita ser competitivo, mayor financiamiento, para que nuevas empresas puedan instalarse en estas provincias. Estas cuestiones quedan en propuestas, planes anuncios… Nosotros venimos proclamando que haya aunque sea pocas medidas pero buenas.

La UIA presentó su Libro Blanco. ¿Cuáles son los principales lineamientos?

El Libro Blanco plantea medidas de carácter impositivo, evitar lo que es la multiplicidad de tributos que tenemos en el orden municipal, provincial y nacional. Estamos hablando de más de 160 impuestos que los empresarios e industriales tenemos que afrontar. Después, incluye cuestiones de facilitar las exportaciones, sobre todo para aquellas empresas que hoy no se encuentran en los mercados internacionales y a las que les resulta muy difícil concretar la primera exportación. También aspectos del financiamiento y disponibilidad de fondos que tengan un alcance federal. Muchas veces los créditos o las líneas de financiamiento se dan para las principales empresas o las que califican porque tienen mejores números. El reparto tiene que ser mucho más equitativo, sino no hay forma que podamos tener una Argentina igualitaria e inclusiva a nivel de empresas. Desde la provincia de Salta y la Unión de Industriales del Norte Argentino (UNINOA), también pretendemos un régimen de producción industrial regional que permita la radicación de empresas y que se pueda acordar tanto con nación o provincia, algún financiamiento para que empresas puedan tener una ayuda o aporte. En líneas generales el abanico de propuestas es importante, se pudo trabajar a nivel nacional. Esta semana el UNINOA tendrá el encuentro con los gobernadores del norte grande y pretendemos reforzar este pedido, hablar de temas críticos como el abastecimiento del gas en nuestra cuenca del norte. Vemos con preocupación cómo se va a organizar ese abastecimiento en el caso que se establezca algún tipo de corte programado, cómo se va a organizar la programación dentro de las industrias y el abastecimiento de nuestros productos al tener que reprogramar turnos de producción y demás. Otro tema de mucha importancia para nuestra región, tiene que ver con el gasoil. Tengamos en cuenta que, sobre todo en esta zona del país, el agro tiene una preponderancia muy fuerte y tiene que haber reglas claras respecto de ese abastecimiento porque es uno de los principales insumos, no solamente para el transporte y la logística, del cual dependemos para comercializar nuestros productos, sino para la producción de la actividad primaria y que el campo no se vea golpeado por esta situación.

¿Asumen que va habrá cortes?

Consideramos que sí, de acuerdo a los números informados por el gobierno. Tengamos en cuenta que no se hicieron a tiempo las negociaciones respecto de la compra del gas con Bolivia y ya está informado que va a ser menor la cantidad de buques que van a venir aprovisionando estos recursos. Con lo cual, en esta disyuntiva del gas para el consumidor final en esta época de invierno, versus el gas que necesita la industria, a veces me parece una discusión absurda. Tendría que haber sido una decisión tomada y resuelta por el gobierno mucho antes del problema de la guerra. El tiempo de las era a fin de 2021 o comienzos de este año y no ahora donde el panorama es distinto, el recurso es escaso y hay que administrar lo poco que tenemos. Me parece que poner a la sociedad a discutir si el gas le corresponde al industrial o al particular, es algo que escapa a cualquier otra negociación. Vamos a tener que repartir como se pueda. Lo que se plantea desde el sector privado es la falta de previsibilidad, la falta de personas idóneas que negocien este tipo de cuestiones, que dejen de lado intereses mezquinos para pensar de una manera en como juntos podemos crecer y sacar esta Argentina adelante.