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“Queremos incorporar Bitcoin a la vida cotidiana y que deje de parecer ciencia ficción”

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Sábado 21 de Mayo, 2022

Con la educación como bandera, la gerenta de Marketing para LATAM de Paxful, Daiana Gómez Banegas, explicó cómo desde la compañía buscan acercar conocimientos sobre Bitcoin a la sociedad.

En ese sentido, la directiva de la plataforma global P2P habló sobre Proyecto Escuela, la iniciativa con la que, junto a otras organizaciones, buscan acercar información sobre criptomonedas y finanzas a alumnos y docentes. “Queremos incorporar Bitcoin a la vida cotidiana y que deje de ser ciencia ficción, reservado para unos pocos”, dijo a Ser Industria.

La regulación de las cripto en Argentina, la situación en El Salvador, la utilización de Bitcoin como moneda masiva, fueron otros de los temas a los que se refirió Gómez Banegas. 

¿Qué se necesita para que crezca la adopción de Bitcoin en la sociedad?

Creemos que Bitcoin es para millones de personas, no sólo para millonarios y la manera de lograr esto es estando con los pies en la calle, respondiendo y entendiendo cuáles son los problemas que la gente tiene respecto a su involucramiento con el dinero y con las finanzas. Al final del día, Bitcoin y las criptomonedas son una nueva solución a la altura de los tiempos tecnológicos. Trabajamos en fortalecer todo el vínculo con el área educativa como lo estamos haciendo en los centros educativos que tenemos en Nigeria o El Salvador, donde brindamos alfabetización digital y formación en tecnología, desde los niveles más básicos hasta introducción en la programación. Creemos que ese es el camino para incrementar la adopción y mi objetivo es desarrollarlo en toda Latinoamérica.

¿La falta de educación financiera es el principal problema?

Gran parte de los problemas giran en torno a la adopción tecnológica y particularmente de las criptomonedas. Creo que es la combinación de dos factores que tienen cierta complejidad, que usamos mucho y entendemos poco: la tecnología y el dinero. Falta formación sobre cómo nos vinculamos con el dinero. Las estructuras financieras tradicionales no son del todo inclusivas y ahora nos encontramos con nuevas herramientas que permiten el acceso a nuevos sistemas de crédito, de reputación e intercambio.

Lanzaron el Proyecto Escuelas, ¿cuál es el objetivo de este programa?

Parte de la estrategia educativa de Paxful en Argentina es su vinculación con la ONG Bitcoin Argentina, que trabaja desde el 2013 en todo lo que es educación, formación y defensa de los derechos de usuarios de Bitcoin y tecnologías descentralizadas. Con Proyecto Escuelas queremos provocar un nivel de conocimiento para desmitificar todo lo que hay en torno a Bitcoin y acercar concretamente herramientas de educación financiera, ahorro e inversión. Este proyecto busca tanto el acercamiento a las aulas de los colegios como la formación de los docentes, porque ellos replican el conocimiento en infinidad de alumnos. Buscamos llegar a las familias y a esas generaciones mayores que todavía ven al Bitcoin como ciencia ficción.

Se han conocido algunas estafas en el mundo cripto. ¿Esto desalienta el acercamiento de las personas a las criptomonedas?

Desde Paxful no estamos haciendo ese relevamiento. Dentro de la plataforma tratamos de informar a los usuarios, los instamos a tener cuidado en chequear la reputación de los que están ahí. Porque estas plataformas te permiten generar una reputación positiva que quizás en el mundo tradicional sería mucho más difícil de adquirir y de compartir a nivel internacional. Encontramos que los usuarios que tienen problemas, buscan educarse, capacitarse, pero no alejarse, es como un proceso de aprendizaje. Los usuarios con buen nivel de formación y los que verdaderamente tienen un entusiasmo buscan educarse.

Hablando de educación, ¿se están generando fuentes de trabajo diversas?

Mi formación fue en la carrera de derecho y puedo decir que es una tecnología totalmente transversal, que necesita profesionales. También esto es una cuestión súper importante de las industrias IT. En general se necesita no sólo programadores, qué es un recurso escaso, sino también personas de marketing que entiendan la tecnología, abogados capaces de adaptar la regulación, contadores, recursos humanos especializados en gestionar proyectos de esta envergadura. Hay un nuevo mercado y es una enorme oportunidad para los países en desarrollo.  Paradójicamente muchas veces encontramos la limitación en el pago, porque para prestar nuestros servicios afuera la primera limitación que encontramos normalmente es cómo cobramos. Ahí es donde la tecnología vuelve a tener sentido y a resignificar la necesidad de tener una herramienta para intercambiar y conectar a una economía global.

¿Cuál es el papel de Argentina en esta industria?

Argentina es líder a nivel regional y mundial. El último estudio que tenemos es del año 2018. E en un relevamiento de la industria mostraba más de 200 empresas en el ecosistema que no sólo proveen servicios localmente y para Latinoamérica, sino a nivel mundial. Estamos en condiciones de ofrecer desarrollo en blockchain y de aportar profesionales a la infraestructura de Bitcoin.

El año pasado en Argentina trascendieron dos proyectos de ley para regular las criptomonedas, uno del Frente de Todos y otro de Cambiemos, ¿creen que es necesaria una regulación?

A nivel global siempre tratamos de acompañar las regulaciones locales y estar a derecho. Hay países, como El Salvador donde se ha visto que una buena regulación fomenta la industria, potencia la llegada de inversiones y acelera a la población a una adopción tecnológica general que va mucho más allá de la criptomoneda en sí misma. Entonces siempre que haya una regulación que incentive, es favorable para la industria y para la población a corto y mediano plazo. En cuanto a los proyectos de ley los pudimos ver. Creo que eso se debería debatir plurilateralmente en los organismos legislativos. Me parece que lo importante siempre es sentar a los múltiples actores de la industria y ver el impacto que va a tener en los usuarios. Estamos ansiosos, esperando cuál será la regulación que quieren poner para cumplir y garantizar a nuestros usuarios que siempre van a estar acorde a derecho.

Paxful está presente en El Salvador. ¿Cómo ven el proceso de adopción de Bitcoin como moneda de curso legal?

Las condiciones que se dieron en El Salvador para tener Bitcoin como moneda de curso legal son difíciles de reproducir. Se trata de un país que dejó de emitir su moneda nacional en el año 2001. Entonces su Banco Central ya no tiene facultades de emisión hace 20 años. Incorporaron Bitcoin, que les dio nuevas herramientas distintas al dólar. De momento se volvió como un campo de estudio para todas las empresas que quieren ver cuáles son los desafíos de implementación y adopción, porque de golpe tenés una población con un nivel de conocimiento general del tema muy alto. En la Casa del Bitcoin hemos recibido ya más de 1200 estudiantes. Tenemos una diplomatura andando en la cual cada tres meses tenemos graduados que salen teniendo nociones avanzadas del manejo y de la gestión de finanzas digitales. Además, estamos capacitando personal estatal de la Secretaría de Innovación, a Cámaras Comerciales…hay muchos niveles de interés. Pero también es un desafío porque hay momentos en los que toca enseñar a prender un celular o bajar una app y otros en los que toca explicar cómo Bitcoin tiene sentido como herramienta de defensa de los derechos humanos a nivel global.  Es un excelente lugar de prueba si queremos plantear una adopción de Bitcoin a nivel global, porque nos está mostrando rápidamente cuáles son los desafíos fuera de la burbuja del 5% de bitcoiners que, a escala planetaria, ya han adoptado la tecnología.

¿Bitcoin tiene destino de moneda masiva?

Se ha escrito y se debate mucho al respecto. La tecnología ha evolucionado y está tomando herramientas para escalar masivamente. Pero lo principal que actualmente Bitcoin le aporta a la sociedad a nivel global, es el medio de intercambio, es ser como un traductor global de monedas que me permite saltar a otra jurisdicción 24/7, persona a persona, sin intermediario, algo que era imposible. Con las aplicaciones de conductores puedo subirme al auto de otro propietario y que esa persona me transporte; con otras app, puedo contratar directamente alojamiento de forma segura. Pero si le quería pagar a esa persona, hasta la aparición de Bitcoin, tenía que pasar por la tarjeta de crédito, que el banco autorice, sumado a las tasas y normas cambiarias de ese país, por lo que probablemente el pago que reciba la persona sea mucho menos que el valor que yo depositaba. En cambio, Bitcoin me permite hacer como una sola línea recta ese camino y darle el valor del viaje o del hospedaje que la otra persona me da en forma directa. Esa es la gran revolución, más allá de lo que podamos escuchar del precio, más allá de una cultura muy cimentada que hay en los bitcoiners de holdear.

En estos tiempos en los que el Bitcoin se ve como un activo especulativo, ¿ha perdido su espíritu?

Creo que es parte de los procesos de adopción. Pensemos que Bitcoin hoy tiene un nivel de adopción similar al que tenía Internet en los 2000, solamente el 5% de la población mundial actualmente utiliza Bitcoin. Cuando arrancó Internet era aburrido, lo conocíamos como algo para los nerds de la computación. Pero evolucionó y también fue mejorando la tecnología, los hardware para los usuarios, etcétera. Creo que con Bitcoin y las criptomonedas tenemos una curva similar. Se van desarrollando herramientas que permiten volver a ese espíritu o inclusive agrandarlo, se resignifica en algunas cuestiones y de a poco se va volviendo hacia lo que era el espíritu original del white paper de Satoshi Nakamoto.