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“Si vendemos con los precios del 6 de marzo, no llegamos ni a pagar los impuestos”

Lunes 27 de Abril, 2020

El presidente de la Cámara Argentina de Distribuidores y Autoservicios Mayoristas (CADAM), Alberto Guida, señaló que es necesario analizar minuciosamente el proceso de formación de precios de algunos alimentos para ver cuáles deben ser actualizados y evitar que haya desabastecimiento en medio de la Pandemia por el Covid-19.

En diálogo con Ser Industria Radio, el dirigente afirmó que el Programa “Precios Máximos” se realizó basándose en estadísticas de enero y febrero, por lo cual a más de un mes de esto, es necesario renovarlo teniendo en cuenta el aumento de los costos y la creciente inflación. 

Ser Industria: El último viernes desde CADAM se advirtió que de no haber aumento de precios en algunos alimentos puede haber desabastecimiento. ¿Tan grave es la situación?

Alberto Guida: Justamente también en los medios, la Coordinadora de las Industrias de Productos Alimenticios, señaló la necesidad de corregir precios por aumentos de costos. Lo que ha sucedido en estos últimos 15 días es que toda la industria proveedora ha restado descuentos y está con posiciones de incrementos. El problema es que estos aumentos, en nuestro caso, no podemos trasladarlos porque estamos cumpliendo con la resolución 100/ 2020 de la Secretaría de Comercio, que fijó los precios el 6 de marzo, con lo cual cuál si compramos y vendemos estos productos con precios nuevos, a través de las inspecciones que recibimos de AFIP, la secretaría de Comercio o la intendencia, nos clausuran o tenemos multas. Si vendemos con los precios del 6 de marzo, no llegamos ni a pagar los impuestos. Y si no compramos, generamos desabastecimiento, porque el mayorista es el abastecedor de los negocios de proximidad como almacenes, autoservicios con lo cual estamos en una situación compleja.

SI: Los industriales aseguran que respetan los precios; los consumidores están en una situación apremiante. ¿Cómo se pueden compatibilizar las necesidades de todos? 

AG: Me parece que la crisis de la pandemia sin lugar a dudas es sanitaria, pero tiene un componente económico de alto impacto. En la situación en la que están muchos de los consumidores, generar una posición de ajuste de precios es terrible. Ahora, desde el punto de vista de los productores y la estructura de costos, han tenido los aumentos que están considerando. Esto se hace visible en el aumento del precio en commodities como la harina, el aceite, azúcar…Estos productos no solamente son básicos de la canasta, sino que a su vez tienen alta incidencia en la estructura productiva. Todo esto genera un escenario donde la industria está justificando parte de su necesidad de aumentos precios, que no realiza desde enero, febrero, que son los mismo que se pactaron el 6 de marzo. Además, estamos hablando de una inflación mensual de un 3%. Por eso estiman que están en condiciones de ajustar mínimo un promedio de 10% nada más que por inflación. Sin dudas esta situación es muy compleja porque por cualquiera de todas las variables termina afectando a alguien.

Inspectores de la Secretaría de Comercio Interior y la AFIP en un operativo conjunto de control de precios 

SI: ¿Ha fracasado el Programa “Precios máximos”?

AG: Los “Precios máximos”, en la consideración que tuvieron y donde estuvieron tomados, seguramente fueron correctos. Pero son en base a las estadísticas de enero y febrero para armar los precios de marzo con lo cual en los meses que han transcurrido y los que restan para culminar lo pactado, el proceso inflacionario avanza, modifica posición y situaciones de precios. 

SI: ¿Además de la cuestión inflacionaria, el contexto actual ha impactado en otros costos?

AG: Hay una situación de ausencia de personal que hay que ir compensando. A veces para abrir una sucursal hemos tenido que llevar personas de una sucursal a otra para tener el número necesario de la apertura. En los costos de flete también ha habido una problemática bastante compleja, porque muchas empresas logísticas al no tener viajes de regreso en el interior cobran un adicional. 

SI: El panorama hace casi imposible que los negocios sean rentables…

AG: El tema no pasa por no ser rentable, pasa por estar en un punto de equilibrio. En este momento lo que se necesita es el aporte de todos y nosotros queremos lograr un punto de equilibrio, aunque no nos lleve a ganar plata, pero lo que no se puede es perder plata porque eso va en contra del negocio. 

SI: Se requiere un acuerdo urgente y sustentable, porque ese 10% para el bolsillo de cualquier persona es muchísimo…

AG: Sí, ese aumento es una locura, de eso no tengo ninguna duda. Acá el tema es quién es el que puede soportar la pérdida: la industria, los canales de distribución o el consumidor. Es el momento de analizar realmente los costos, tanto los de la industria como los de los canales de distribución. Quizás justamente con esa revisión se pueda sostener algo más esta situación que, de todas maneras, en el mediano plazo va a tener un ajuste. Porque si la inflación del año fuera de 40% o 45%, en algún momento habrá que hacerlo. Si este no es ahora, en septiembre o en octubre, no va a ser el 10%, sino del 25% o 30%. Por eso creo que más allá de definir porcentaje, hay que hacer un análisis exhaustivo de cada uno de los componentes de la estructura de costos.

Paula Español, secretaria de Comercio Interior de la Nación

SI: En este contexto de pandemia, en el que el Estado se hará cargo de parte de los salarios para aliviar a las empresas. ¿Dónde estaría la justificación para subir precios de alimentos? 

AG: Hay que hacer un análisis de todos los componentes. No soy un experto en la industria de la harina, pero entiendo que prácticamente un 60% en el inicio de la temporada se exporta. El 40% restante que lo van comprando en los molinos en forma paulatina durante el año. Lo que ha sucedido es que en el arranque de la Pandemia hubo una sobredemanda donde en algunos casos se cuadruplicaron las ventas. Hoy se están normalizando, pero falta harina porque ese stock que había casi se ha terminado de consumir. Al quedar  poca cantidad obviamente sube el precio. Insisto en que hay que revisar puntualmente cada una de estas variables.

SI: ¿El desabastecimiento tendría relación también con la producción o solamente pasa por los precios? 

AG: Productivamente no veo ninguna oportunidad de desabastecimiento. Las capacidades productivas ni siquiera en este momento están al máximo. El problema son los costos de insumos o los precios. Ahí está el problema y requiere una definición. De todas formas, una cosa es que algunos productos requieren un ajuste de precios y otra es que todos requieren una actualización. Por eso digo que hay que hacer un análisis fino.  

SI: ¿Está prevista alguna negociación para resolver pronto esta crítica situación?

AG: Más que una resolución conjunta hace falta alguien que tenga la capacidad de análisis de las estructuras de costos que le corresponden, por lo menos a las principales industrias y productos. Definir si es necesario aumentar algunos productos puntuales en una situación coyuntural donde obviamente a la larga o a la corta habrá un proceso de ajuste de precios. La Pandemia tendrá un nivel de superación en algún momento. Hoy estamos defendiendo los puestos de trabajo y en algunos casos hasta hay reducciones salariales para poder sostenerlos. En algún momento volverá toda la gente a la actividad y también habrá una recomposición salarial de paritaria. Será el ajuste natural y habitual que generan todos los sindicatos para compensar el proceso de inflación anual. El punto es cuándo sucede cada cosa y que el tiempo entre cada medida no genere descompensaciones.