Cuatro claves a tener en cuenta para potenciar el desempeño laboral en la industria minera

Por

15 mayo, 2021

Una capacitación necesariamente debe mover indicadores de negocio para ser efectiva y poder ser evaluada en relación a su impacto en el resultado. Desde esta premisa, medir el esfuerzo formativo y darle seguimiento resulta fundamental.

Veamos algunos aspectos esenciales a considerar, al implementar un proyecto formativo en una compañía minera:

1) Definir los indicadores que se valorarán como objetivo a cumplir.

Tomando como ejemplo la capacitación a un equipo de trabajadores mineros, lógicamente el interés de la empresa residirá en que el entrenamiento se traduzca en:

  • Cumplimiento de protocolos de seguridad e higiene.

  • Competencias para operar determinadas herramientas o maquinarias.

  • Niveles de productividad.

En la actualidad, también resultará central la adquisición de las habilidades necesarias para poder gestionar los dispositivos tecnológicos y aplicaciones necesarias para desarrollar procesos de capacitación a distancia.

2) Medir garantizando la continuidad productiva.

Desde nuestra perspectiva, hoy no solo se debe medir un indicador de productividad u otro sobre la rápida incorporación de la capacidad de uso de una tecnología determinada a través de la capacitación. 

También debe garantizarse la continuidad de la producción, ya que esto -en sí mismo- es crítico en pandemia y, probablemente existan varias acciones simultáneas que incidan en este resultado. 

En este sentido, hay que tener en cuenta que existen otros factores ajenos al proceso formativo, entre los cuales se encuentran los siguientes:

  • Disponibilidad real de elementos de entrenamiento y práctica en un ambiente controlado y en el punto de necesidad, en el momento que se requiere.

  • Necesidad de cubrir puestos de trabajo rápidamente ante emergencias sanitarias por contagios. 

  • Desperfectos que pueda tener una herramienta o una máquina.

El aporte estará dado por asegurar que las personas y equipos capacitados cumplan con las definiciones de sus superiores

Por ejemplo: el valor agregado que puede aportar una compañía especializada en procesos de capacitación corporativa orientados a resultados, está centrado en indicadores que facilitarán el objetivo propuesto.

Si cada integrante de un equipo adquiere ese conocimiento y luego se lo mide positivamente en función de la aplicación de lo entrenado en el puesto de trabajo, la tarea del capacitador estará completa.

3) Cómo impactar en indicadores concretos

En un proceso de capacitación lo importante será determinar:

  • Cómo se llega al colaborador (dependiendo del grupo objetivo, considerando preferencias etarias, el acceso o no a la tecnología, etc.) a través de la implementación de un ecosistema de capacitación adecuado para cada necesidad, que apunte al aprendizaje significativo y que eventualmente incluya recursos que faciliten el proceso: ludificación, storytelling, job aids, videos, etc.

  • Cómo se aplica el conocimiento incorporado al puesto de trabajo (apoyado primero con herramientas de acompañamiento a la transferencia al puesto de trabajo y luego medida si la transferencia es efectiva).

Dicho de otro modo, un proceso de formación efectivo necesariamente se basa en un ecosistema de capacitación que incorpore tecnología, para impactar en indicadores concretos de la operación a través de soluciones de desempeño.

4) Transferir aprendizajes a la práctica laboral para mejorar el desempeño.

Identificados los indicadores operativos, se deben definir los indicadores de desempeño que deberá alcanzar cada colaborador y el equipo del cual forma parte, que a su vez determinarán los resultados individuales y colectivos del aprendizaje.  

Por eso hablamos de soluciones de desempeño, puesto que lo que se busca es que los aprendizajes se transfieran a la práctica en desempeños exitosos y no sólo que los colaboradores aprendan.

En otras palabras, buscamos modificar un hábito en un trabajador: un desempeño laboral en particular, como la aplicación de un protocolo, el uso de un sistema nuevo, desarrollar la escucha activa con un cliente, etc. Para lograrlo montamos una capacitación específica y medimos su efecto.

No alcanza con la adquisición del conocimiento y el desarrollo de habilidades específicas: debemos asegurar la aplicación en el puesto de trabajo de lo aprendido y entrenado. Es decir, mover un indicador apuntando a desarrollar una conducta habitual de desempeño en los colaboradores.

Volviendo al ejemplo inicial de un equipo operativo en una mina, se puede aprender mucho sobre normas y protocolos de seguridad, el manejo de máquinas y herramientas, y las pautas a tener en cuenta para ser más productivos. Pero si ese conocimiento no se puede trasladar a la operación, será inútil y no habremos logrado el objetivo de transferir la capacitación a la necesidad del puesto de trabajo.

Logrado esto se cumplen las dos premisas que buscábamos: la empresa maximizará sus ganancias (disminuyendo tiempos de proceso y/o minimizando accidentes), y al mismo tiempo mejorará el desarrollo y la empleabilidad de sus colaboradores.

Por Daniel Wilner, director General de élogos.

Noticias Relacionadas

Ver Más Noticias Relacionadas

Liderazgos narcisistas y el espejo que no queremos mirar

¿Tenemos un Presidente narcisista o una sociedad que se reconoce en él? |Por Arturo Flier.

Hace 2 días
Por

Minería 4.0: ¿qué hemos logrado y qué desafíos quedan por delante?

La digitalización, la sostenibilidad y la innovación tecnológica marcan el camino | Por Philip Wood.

Hace 4 días
Por

La inversión en pesos te hace rey

Los inversores desean cubrirse del riesgo electoral. ¿Qué viene después de octubre? |Por Salvador di Stéfano.

Hace 4 días
Por

Poné a Francella

Los gobiernos no comunican intenciones: tienen que comunicar decisiones. |Por Carlos Fara.

Hace 5 días
Por

Guía para emprendedores: cómo dar los primeros pasos en el comercio exterior

Una hoja de ruta clara, claves legales, logísticas y estratégicas para ingresar al mundo del comercio exterior. |Por Lucas Bianchi.

Hace 1 semana
Por

Minería, Energía y Pensamiento: la nueva ecuación del poder

Chile puede transformar sus recursos y conocimiento en liderazgo global del siglo XXI | Por Sebastián Quiñones.

Hace 1 semana
Por