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Coronavirus: por efecto de la pandemia debería bajar el precio de la carne en Argentina

Lunes 23 de Marzo, 2020

El economista y Director de la carrera de posgrado de “Especialización en Estudios en China Contemporánea” en la Universidad Nacional de Lanús (UNLa), Gustavo Girado, se refirió a las consecuencias que el coronavirus tendrá en la relación comercial entre Argentina-China.

El especialista habló con Ser Industria Radio y explicó la compleja situación que se vive en el gigante asiático y cómo eso afectará las exportaciones de Argentina. Además, hizo referencia a la desaceleración económica que se vive en Brasil, principal socio comercial de nuestro país. Respecto a la venta de carne, sostuvo que “los productos en fresco deberían reducir el precio local en virtud de que hay una mayor oferta”.

Ser Industria: ¿Cómo afecta la pandemia al comercio internacional en general, y en particular a la Argentina que tiene una importantísima relación comercial con China?

Gustavo Girado: A todas luces se ve que esto va a tener un impacto muy grande, especialmente en el primer trimestre de este año. La aparición de este virus, en la provincia de Hubei, por lo menos en la aparición física, tuvo un impacto inmediato sobre la cuestión del transporte porque justo se da a conocer cuando China comienza los festejos de su año nuevo lunar. Tenían programados unos 350 millones de viajes para ese fin de semana, algo habitual cada vez que se produce esta vacación que es la más larga que tienen en el año y reúne a las familias. Al ser un país muy grande, con fuerte concentración de población sobre la costa Este, la gente se traslada y eso tiene un efecto tremendo sobre la dinámica de la actividad doméstica. China lo primero que hizo fue aislar una ciudad y a las 48 horas toda una provincia de casi 60 millones de habitantes. Inmediatamente después comienza la radicalización de todas las medidas políticas para que la gente no se traslade y eso que tiene un impacto doméstico muy serio que fue seguido por las principales aerolíneas internacionales que cancelaron sus vuelos a China.

SI: ¿Esto incluyó al comercio exterior?

GG: Esa decisión tuvo un impacto sobre el transporte aerocomercial muy fuerte, porque el de carga se vio muy afectado y uno puede suponer que el transporte marítimo en lo inmediato no, porque los barcos ya estaban en viaje con las cargas al momento en que esto se desata. Eso trajo una fuerte concentración de trabajo sobre los puertos, pero dejaron de tener personal para atenderlo. Entonces había una sobresaturación.

La caída de la demanda interna de China, siendo un núcleo central para la producción de manufactura a nivel global, trae claramente un impacto muy fuerte sobre todas las industrias vinculadas de alguna manera con su producción. En la medida que el transporte se demore, porque no hay personas para transportar las cargas o porque no se produce el combustible suficiente, la situación continuará.

SI: ¿Cómo afecta a la Argentina?

GG: A nosotros nos afecta de forma un poco más indirecta al comienzo, en virtud de que vendemos mucha proteína en forma vegetal que ellos transforman en proteína animal, ya que los insumos que les vendemos los utilizan para el engorde de su ganado aviar y porcino. Es decir, nos compran muchos de los productos que utilizan para alimentar a sus animales y en la medida en que las granjas detuvieron un poco su actividad, porque no pueden trasladar al producto, para Argentina a mediano y largo plazo esto puede tener algún tipo de impacto. Esto tiene una clara evidencia con la caída del precio de los commodities. Más allá del problema entre Rusia y Arabia Saudita por el petróleo, los commodities en general cayeron violentamente y esto lo hemos padecido con nuestros principales productos de la canasta clásica de exportaciones argentinas.

SI: Entonces el impacto sobre la economía argentina va a ser fuerte…

GG: Sí, nuestra economía tiene una fuerte relación comercial con China. Pero más de la mitad del mundo tiene a China como principal socio comercial. Para la Argentina es el segundo socio comercial después de Brasil. Con los productos de la canasta clásica nos va a pegar básicamente por el lado de la carne, porque China se había convertido en la gran aspiradora de nuestros productos cárnicos, en la medida que se amplió la posibilidad de que Argentina coloque otros cortes. En 2019, la mitad de las exportaciones argentinas de carne vacuna se destinaron a China. Si ese tipo de producto, ellos no lo utilizan como insumo sino para consumo directo y final de población de cierto ingreso y si esa gente no tiene actividad, ese consumo inmediatamente decae. Por lo tanto, habrá una sobreoferta en Argentina que tiene que encontrar un destino. La cuestión es ¿qué destino puede encontrar si el nivel de actividad global se cae? Eventualmente debería tener un impacto sobre el precio en Argentina. Mientras que no sean cortes fríos y congelados, claramente los productos en fresco deberían reducir el precio local en virtud de que hay una mayor oferta. Pero por supuesto que los manejos pocos claros en nuestro país son clásicos para que eso no suceda.

SS: Se dice que China ha superado el peor punto de la crisis. Durante los momentos más críticos, nunca pararon las industrias de alimentos…

GG: Es la industria que siguió funcionando. Como las medidas que está tomando el gobierno argentino. Hay cosas que no pueden dejar de funcionar porque es mucho mayor el perjuicio, porque no sólo la gente no se alimenta, sino que hay tareas que tienen que ver con el mantenimiento de la calidad de los productos y eso está directamente vinculado a que la gente pueda seguir yendo al supermercado o al negocio de proximidad y alimentarse adecuadamente. Pero, si la gente tiene menos dinero en el bolsillo porque no hay nivel de actividad, tiene que haber una gran cantidad de medidas asociadas a ella para que la rueda pueda seguir funcionando.

SI: China trabaja intensamente en la elaboración de la vacuna contra el Covid-19. ¿Te parece que podrá acceder a ella Argentina cuando la tenga o primará una cuestión comercial?

GG: Ahí entramos en cuestiones más delicadas que tienen que ver con la geopolítica, porque en este momento hay una disputa muy grande entre algunos laboratorios y la posibilidad de compartir información. Se acusó a algunas economías hace un mes atrás de que no estaban compartiendo los avances que estaban logrando en la búsqueda de la vacuna y se mezcla ahí la disposición de la administración pública de los laboratorios y la administración de la gestión de la salud. En Estados Unidos justamente por estar en manos privadas la gente no puede hacerse los análisis, mientras que en China o en Corea del Sur donde el Estado es tremendamente fuerte han logrado reducir a su mínima expresión la evolución de esta pandemia. Eso trae como consecuencia que hayan avanzado mucho con la investigación, aunque la vacuna aún no se habría descubierto. No tengo dudas que están probando paliativos en varias economías, en China muy particularmente y eso tiene una suerte de colisión geopolítica con los intereses del hemisferio norte occidental.

China está devolviendo una serie de favores políticos con Italia, por ejemplo, donde la está asistiendo directamente porque es la única economía de la Unión Europea ampliada que firmó el memorándum de la iniciativa de la nueva Ruta de la Seda. Asiste sistemáticamente con una gran cantidad de recursos y lo mismo está haciendo con Irán que también representa un eje bastante importante en términos de intereses políticos para la República Popular China por el lugar que ocupa en medio oriente.

Por otro lado, están las políticas de Jair Bolsonaro en Brasil, de Donald Trump en Estados Unidos y de Boris Johnson en Gran Bretaña, quienes tendrían una actitud original muy reactiva hacia la asistencia de la gente y con las consecuencias sabidas de que ahora están muy afectados. Recién desde el viernes se están recomponiendo un poquito en el sentido de que están tomando conciencia de la gravedad de la situación. Creo que esto va a tener consecuencia importantes y China estaría en condiciones de compartir mucho de lo que consiga, pero está claro que si eso requiere un determinado nivel de desarrollo sanitario, a algunos países habrá que asistirlos totalmente y en otros podrá compartir lo que China descubra. En todo caso eso dependerá de cuestiones de patentes y de políticas globales.

SI: Argentina y China, mantienen una buena relación, por lo menos desde el punto de vista comercial…

GG: Sí, desde el punto de vista de estructura económica somos extremadamente complementarios. La canasta de exportaciones de Argentina constituye 100% canasta de importaciones de China y viceversa. También la relación política es bastante buena y está mucho más aceitada desde que ha cambiado el gobierno en Argentina. Mauricio Macri claramente tenía una posición pro occidental muy fuerte y eso se ve en las políticas que llevó adelante el Fondo Monetario Internacional, incluso contra su propio estatuto a partir del impulso político del presidente Donald Trump para asistir con financiamiento a la política del ex Presidente. Al retomar la conducción política un gobierno que se sintió bastante apoyado por la política de China en la primera década del siglo XXI, uno puedo sospechar que puede haber un relanzamiento de la relación política entre ambos países, que conduzca a una mayor participación de intereses argentinos en los desarrollos tecnológicos chinos. Si la relación que está aquí es de una asociación estratégica de tipo integral, progresará en un sentido de mayor intensidad. Soy optimista de que esa colaboración pueda redundar positivamente para nuestro país. Por supuesto tenemos la cruz de la deuda bestial que nos somete permanentemente y eso condiciona mucho lo que se pueda hacer en el futuro inmediato.