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Los hacedores de las nuevas finanzas

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Jueves 10 de Marzo, 2022

El viernes pasado se llevó a cabo la decimocuarta Meetup DeFi Latam, donde referentes del ecosistema cripto, se encontraron con nuevos y potenciales integrantes, para orientarles y atraerlos a esta comunidad o simplemente conocer sus proyectos.

Si hay algo que caracteriza las meetups Defi LaTam (encuentros de la comunidad de Finanzas Descentralizadas Latinoamérica), son la mayoría de jóvenes de 20 años o menos que entienden como expertos las finanzas relacionadas a las criptomonedas, justamente de lo que se trató el evento. La catorceava realizada en La Plata, donde referentes de la escena se juntan con nuevas caras y se conocen para que la comunidad se expanda y los nuevos y nuevas tengan una guía de este mundo y lo que ofrece.

El último meetup Defi se llevó a cabo en el El Botellón, donde todo el interior del local se reservó para el encuentro. No es equivocado decir que más que un asistente, no entendía bien el evento, al ser su primera vez, esperaba un estilo de evento tipo conferencia, pero la magia de estos meetups es romper el hielo y conversar con las personas que uno encuentra rondando entre la barra y por los pasillos entre las mesas. De esa manera, uno puede encontrarse con proyectos tan innovadores como prometedores.

Otro tema es el concepto de Meetup, que surgió luego de la tragedia del 11 de septiembre de 2001, cuando personas extrañas pero que compartían el dolor por lo sucedido en esa fecha, se encontraban en un mismo lugar. Con ese espíritu es que se diseñaron estas reuniones, a través de redes sociales y una plataforma que se encarga de organizar el evento y juntar extraños pero con un interés en común para que una comunidad se forme.

Lucas Acocce y Juan Dupetit a sus 19 años ya son inversores de Bitcoin y no pasan desapercibidos porque en sus espaldas, estampado en sus remeras tienen un Código QR que redirige a Catheon Gaming, compañía de Corea del Sur, que busca convencer a juegos online para que pasen sus contenidos a blockchain y lo que hace Catheon es encargarse de todo el traslado, “buscamos sobre todo juegos que sean atractivos para jugar, más que su facilidad para generar dinero, porque ese tipo de juegos al corto plazo desaparecen porque se vuelven aburridos”, explica Lucas, que se presenta como Community Manager entre otros quehaceres dentro de Catheon. 

Juan Dupetit y Lucas Acocce de Catheon Gaming. Fotos Martín Suarez

La fauna y flora de estos eventos también la integran novatos como Sebastián Castañeda, colombiano de 19 años que estudia Psicología de grupos en la Universidad Nacional de La Plata, y desde hace un año ‘holdea’ Bitcoins, pero vino al evento para orientarse mejor y buscar otras oportunidades. “Se habla mucho de la tarjeta Lemoncash, quiero sacar una, yo uso Binance por ahora”, cuenta Castañeda mientras busca una mesa para poder hacerse de una pizza que serán distribuidas gratuitamente para los asistentes del evento.

Cerca a las 23, se esparce la voz de que repartirán pizzas solo en el segundo piso y la búsqueda de mesas se volvió un indicador de la cantidad de gente reunida que supera la capacidad del local. La pizza es un elemento simbólico en la comunidad Crypto, porque fue uno de los primeros ‘bienes’, para que el Bitcoin sea usado como medio de pago por primera vez. Aunque en la meetup menos del 5% de las transacciones se realizaron con una wallet (una billetera digital).

Uno de los puntos altos de la noche fue la autentificación de los NFT (Token no fungible) que recibían los asistentes, siendo una invitación en primera persona para comprender esta tecnología que cada día es parte central de miles de proyectos. Cada asistente salía del evento con una pieza única, que quién te dice, en unos años puede valer mucho.

Cerca de la medianoche el hielo prácticamente se rompió y todos hablan con todos. Valenmen (sic) de 20 años que vino con su prima y que tiene en común con la mayoría de los jóvenes asistentes es seguir el consejo que personajes como Steve Jobs y Mark Zuckerberg dieron a las nueva generaciones, “salganse de las universidades”. Valenmen dejó sus estudios universitarios en Física, empujada por unos amigos en un after office, cuando le preguntaron si tenía Binance y ella no tenía idea de lo que hablaban. Ahora dice que es “una inversora Binance y Okex”, “tengo diversificado mi capital en ciertos exchange (ej Okex) y wallets y simplemente voy bajando, cuando el mercado está rojo, mando dólares a las criptomonedas rojas y cuando sube lo vuelvo a pasar a dólares, un simple trading y voy aumentando mi capital”, dice casi como citando un ley de la física.  

En Estados Unidos, Peter Thiel, el co-fundador de Paypal, tiene un programa donde les da 100.000 dólares a estudiantes de menos de 20 años que no ingresan a ninguna universidad para emprender sus propias empresas, es solo un signo de este contexto, donde tomar el riesgo es muy bien visto y con más recompensa en lugar de estudiar cinco años por el conocimiento académico y un título universitario. Pero esos riesgos también son reales, “aprendí perdiendo, la primera vez perdí 3000 dólares en una criptomoneda, Axi (juego que involucra NFT) y fue mi error, fue uno de los primeros NFT que explotó y cuando lo hice inversiones, compré personajes y después cayó; hay que estudiar mucho el mercado, porque es un mercado peligroso”, aconseja Valenmen.

Valenmen cuenta que la ansiedad no la preocupa, pero que cada tanto revisa su celular para revisar las subidas y bajas de sus inversiones, “todos los cursos de trading que puedo aprovechar los hago, cuando me di cuenta que haciendo inversiones iba a llegar más lejos que estudiando en la facultad, dije chau facultad”, dice muy segura de sí misma y con la misma firmeza ante la pregunta de a qué responde cuando le preguntan a qué se dedica, contesta sin problema que desempleada.

Pasadas la medianoche el meetup se extendió hasta las mesas de las veredas, en lo que parece cualquier momento de la noche platense, pero esa es la idea, que entre los y las presentes se despierte la curiosidad y la comunidad se abra paso por su cuenta.