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“Trabajamos generando más oportunidades para las mujeres en industrias de tecnología”

Viernes 25 de Septiembre, 2020

“Mujeres en Tecnología” (MET) es una asociación civil que fue creada hace dos años en la ciudad de Córdoba, para fomentar la incorporación de mujeres, personas trans y de género binario en industrias de tecnología.

Su fundadora, Sole Salas, especialista en Innovación Social y Educación en Tecnología, quien además se desempeña como directora de Innovación Educativa de la Universidad Siglo 21, dialogó con Ser Industria Radio.

¿Cómo surgió MET?

Nacimos para revertir esta brecha de género tan fuerte que hay en tecnología. Si bien hay muchas industrias en el área, esa brecha se hace cada vez más importante porque este sector está generando empleo genuino, crecimiento y la transformación digital de todas las industrias. Ahí encontramos que, de acuerdo a los datos del monitor TIC de Córdoba que incluye a todas las empresas de software del Gran Córdoba, sólo hay un 23% de mujeres trabajando y apenas el 15% lo hace en roles técnicos. La brecha es muy amplia y es algo que se repite también a nivel nacional y global, no sólo en nuestro país. Por eso trabajamos generando más oportunidades para las mujeres con capacitaciones, cursos intensivos y webinar, entre otras actividades

¿La brecha siempre existió?

Las primeras programadoras eran mujeres. Muchos de los lenguajes y de los primeros descubrimientos de la computación fueron hechos por mujeres. Pero a partir de los 80 esa tendencia comienza a revertirse. Cuando la tecnología empieza a tener más que ver con los negocios y la toma de decisiones, empieza a masculinizarse. Estamos poniendo en agenda en los últimos años este tema y creemos que hay muchísimo para hacer desde organizaciones como la nuestra, hay varias más en Argentina y también debe colaborar el ecosistema en general. Todos tenemos que tomar la responsabilidad de hacer los cambios estructurales, políticos, educativos necesarios para que se pueda revertir.

¿Cómo fue tu ingreso al mundo del trabajo tecnológico?

Vengo trabajando en educación desde hace muchos años, centrada también en proyectos sociales. La actividad en consultoría me llevó a la educación en tecnología, a asesorar academias de start up, empresas de base tecnológica, desde lo educativo y lo pedagógico. De alguna manera fue como un descubrimiento. ¿Qué mejor trabajo de género podemos hacer que formar, capacitar y abrir oportunidades para mujeres en este ámbito? Realmente hay posibilidades de éxito tremendas, en este mercado, para generar trabajo genuino e incluir. Obviamente, existen barreras culturales que siguen existiendo, pero se necesita tanto talento calificado que está la oportunidad, se puede tener movilidad social, a partir de la capacitación en tecnología. Por eso se volvió una pasión y empecé a armar una comunidad. Hoy somos doce personas trabajando en la diaria en el comité directivo y alrededor de 60 voluntarias. Formamos un equipo. Trabajamos en nuestros after office y además en los propios empleos, con muchísimo cariño y de manera muy profesional. Esperamos seguir creciendo en Argentina y vinculadas en red con otras organizaciones.

¿Pensás que la modalidad de teletrabajo ya quedó instalada?

Nosotras lo vemos mucho más normal que antes y definitivamente, porque las empresas están anunciando cierres de oficinas. Habrá una vuelta bastante más híbrida, la normalidad no será como era la anterior. Creo que en forma acelerada y obligatoria se tuvo que pasar, no al teletrabajo tal cual, porque tenemos algo más de emergencia, donde los padres y sus hijos tienen que quedarse en la casa al mismo tiempo y es todo más complejo. No permite armar algo de home office. Igualmente se han visto buenos resultados. Se va a continuar con eso y a la vez se abrieron nuevas posibilidades. En MET nos amplió las fronteras porque estábamos muy basadas en los eventos presenciales y esta virtualidad nos integra con participantes de otros lugares de Argentina y Latinoamérica. Es muy bueno abrir nuevos espacios y oportunidades. Nos preocupa mucho el interior porque muchas mujeres no tienen los recursos ni la posibilidad de aprender en comunidad, donde se sientan seguras y con la posibilidad de preguntar sin problemas. Son cuestiones culturales que ayudan a que se sumen. Tenemos muchísima convocatoria en todo lo que hacemos.

Argentina tiene una gran deuda con la conectividad que incluye a la Capital Federal. ¿Cómo se manejan las ciudades del interior?

La conectividad y el acceso a la tecnología son temas básicos. Por esto también estamos en diálogo con el estado, porque es algo que se debe solucionar a través de la política pública. No se puede aprender tecnología sin conectividad y computadoras. Debe haber fibra óptica en todos lados y posibilidades de compra. Es la condición número uno.

¿Qué escenario laboral imaginás para los próximos años?

Seguramente se abrirán muchas más posiciones en forma remota, siempre contando con las condiciones que señalé. Creo que es una buena noticia porque permite oportunidades a gente de otros lugares. Las empresas están colaborando, admiten que pueden trabajar en equipo con personas que estén en otras ciudades. Si se logra avanzar con la conectividad, estamos comprobando que todo se puede hacer a distancia y va a ser muy positivo para la inclusión.