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El 40% de las Pymes de Vaca Muerta podrían quebrar por el coronavirus

Lunes 11 de Mayo, 2020

La pandemia del Covid-19 abrió grandes interrogantes sobre el futuro de la economía mundial. Entre las actividades más perjudicadas se encuentran las vinculadas a la explotación petrolera, cuya caída histórica de precios, llevó a que la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP), acuerde con Rusia y México, reducir la producción para aumentar el valor del crudo.     

Ante este contexto, el yacimiento energético Vaca Muerta, vuelve a estar en el centro de la escena. Ser Industria Radio entrevistó a Luciano Fucello, country manager de la firma NCS Multistage, quien analizó el presente y las perspectivas del gran reservorio argentino, donde actualmente 20.000 trabajadores fueron suspendidos. 

Fucello, es uno de los creadores de “Contactos petroleros” un grupo de Whatsapp que nació en 2012 e integra a más de 6.000 personas vinculadas al sector. Es la red más grande y activa en lo que refiere a energía de Latinoamérica. Además, el proyecto se fue diversificando y ya cuenta con espacios para las energías renovables o la minería.

Ser Industria: ¿Vaca Muerta sigue siendo la gran esperanza argentina?

Luciano Fucello: Cambió el mundo, pero tenemos que tener en cuenta que el recurso está. Ahora hay que sacarlo de manera económica y en un tiempo razonable. Hace unos años hicieron un estudio a nivel global donde determinaron que Vaca Muerta es el segundo reservorio de gas en el mundo y el tercero o cuarto lugar de petróleo. Durante los últimos años se demostró que es económicamente viable y que los proyectos realmente se pueden hacer. Teniendo en cuenta eso, podemos decir que sigue siendo una esperanza si las cosas se acomodan. Por otro lado, hay que ver el contexto global donde el precio del crudo fue bajando últimamente. Igual de importante es la baja de la demanda. Estamos experimentando algo inédito donde no se está consumiendo petróleo. No hay transportes terrestre ni aviones volando. Entonces si no hay consumo, no va a haber producción y es lo que está pasando. Sin demanda, las refinerías han comenzado a parar y empiezan a cerrar los pozos porque si no hay donde vender la producción no tiene sentido mantenerlo abierto. Por eso Vaca Muerta está 100% parada. Durante el mes de abril no hubo actividad en perforación ni fracturas y la gran pregunta es a qué nivel de actividad va a volver cuando todo esto vuelva a la normalidad. Se está viendo mucho qué tan rápido se recupera la demanda de China.

SI: Su producción es trascendente para que Argentina pueda generar dólares…

LF: En ese sentido se está hablando del barril criollo y seguramente en los próximos días salga el decreto, porque si la industria continúa de esta manera, la actividad se sigue deteriorando y no se puede reactivar el yacimiento, Seguramente va a haber que importar petróleo y gas y eso genera un escape de divisas. Mandamos dólares al exterior y vuelve petróleo y gas, Ese concepto de balanza comercial y la salida de divisas hace que resalte la importancia del barril criollo para los próximos meses. Barril criollo es un precio artificial del petróleo que sólo vale en Argentina. Si en el mundo vale US$ 25, acá va a valer US$ 45.

SI: ¿Es una medida que apunta a contener el trabajo?

LF: Además de eso, también busca mantener la actividad, ayudar a las Pymes. Es muy difícil recuperar el nivel de producción que había en los pozos antes del cierre de la producción. Si se destruyen empresas va a ser muy complicado conseguir el abastecimiento y el equipamiento necesario. La idea es sostener a la industria, a la par no destruir los puestos de trabajo, para que cuando la demanda empiece a subir haya servicios y se pueda reactivar la producción de los yacimientos para que no haya que importar después de toda esta pandemia.

SI: ¿El nivel de inversiones fue evolucionando de acuerdo a lo esperado?

LF: Está en el orden de los US$ 4.500 millones por año, dentro de lo esperado. Los resultados fueron muy buenos, en algunos casos mejores de lo que se había pronosticado y la realidad es que el 25% de toda la producción de petróleo de Argentina es de Vaca Muerta y de gas es aún mayor, el 40%. Realmente ha sorprendido su productividad. Arrancó en 2010 y diez años después la industria petrolera es completamente diferente. La cantidad y calidad de servicios que hay, la preparación de la gente, la logística, realmente es otra foto.

SI: Además moviliza muchas actividades, entre ellas algunos puertos del sur como el de Bahía Blanca…

LF: Exacto, el movimiento de equipo, de gente, son US$ 4.500 millones anuales. No conozco industria que tenga ese nivel de inversión, Vaca Muerta requiere de capital intensivo y si uno no invierte fuertemente año tras año, la producción decae. Un consultor conocido dice que vino a que los argentinos realmente se hagan cargo de lo que tienen, porque donde uno no le presta atención o deja de invertir, la productividad se cae. Eso lleva a que sea una industria muy activa y muy pujante para el país.

SI: ¿Se puede trazar alguna una perspectiva del día después de la pandemia en Vaca Muerta?

LF: Hay pronósticos de la actividad. El año pasado, en agosto había 54 equipos de perforación, cuando pasó la devaluación y el congelamiento del precio del barril, pasó a 44 equipos y con el cambio de Gobierno, bajaron a 33. Post pandemia, para fin de año, se espera que haya 10 equipos de perforación o sea un 30% de la actividad que había en enero del 2020, que ya era baja. Es realmente muy baja la actividad y también al no haber demanda, las refinerías empezaron a acopiar petróleo. Hoy en Argentina hay almacenados cerca de 10 millones de barriles de petróleo, sumados a los 160 millones de barriles de todo el mundo. Para que la actividad se reactive, primero tiene que subir la demanda, se tiene que consumir el stock que hay en el país y en el mundo y recién ahí se empezarán a abrir los pozos que estaban cerrados. Una vez que la demanda crezca, se empiezan a perforar y a terminar nuevos pozos. Hasta fin de año la actividad va a estar realmente muy baja, casi sin perforaciones.

SI: ¿Cuál es la situación de los trabajadores?

LF: Se firmó un acuerdo donde el personal que está en la casa, que son cerca de 20.000 personas van a cobrar un 60 por ciento de sus salarios o sea una reducción del 40% bajo el concepto de suspensión laboral. El acuerdo fue por dos meses, para los sueldos de abril y mayo. Después, no sabemos cómo sigue, pero no hubo despidos. Hubo empresas que ofrecieron retiros voluntarios. Realmente no están haciendo nada y no esperan que hacer algo hasta fin de año. Es una situación crítica. Hay empresas que están rodeadas, no pueden reducir el personal y tienen que mantener una masa salarial con sueldos altos, mucha gente y no facturan. Se habla de que las empresas de servicios no van a facturar por seis meses. Hay que ver cómo evolucionan. En mayo se vence este acuerdo y hay que ver si se prorroga. Lo mismo el decreto donde señala que no se puede despedir gente. No digo que vayan a despedir personal, pero para una Pyme que no está facturando, sabe que no lo va hacer y tiene que mantener toda esa estructura, realmente es muy complicado. En un momento se hablaba de que iban a quebrar el 40% de las Pymes en Vaca Muerta y esto puede pasar si se mantiene esta situación. Esperemos que eso no suceda.