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“Es factible que los otros estados del Mercosur sigan la posición de Uruguay”

Martes 13 de Julio, 2021

La especialista en comercio exterior, Delia Flores, habló con Ser Industria Radio e hizo un análisis de la última Cumbre de Jefes de Estado del Mercosur, donde la República Oriental del Uruguay anunció que “comenzará a conversar con terceros para negociar acuerdos comerciales extrazona”.

En ese sentido, estimó que esto no impedirá que el bloque continúe funcionando, ya que “hay muchos intereses e inversiones en común, principalmente entre Argentina y Brasil, los socios más importantes”.

Sobre la Hidrovía Paraná Paraguay, sostuvo que la decisión de adjudicar su control por 12 meses al Estado “va a traer consecuencias, porque todos nos están mirando. Es muy posible que Brasil, aprovechando esta situación, desvíe carga hacia sus puertos dejando de usar la red troncal”.

La semana pasada Alberto Fernández cedió la presidencia pro témpore del Mercosur a Brasil. ¿Cuál es tu balance de la gestión que culminó?

Después de estos seis meses de presidencia pro témpore del Mercosur, nos vamos con sabor a nada. Pudieron tomar algunas decisiones, porque había varios desafíos que resolver y al final, en las últimas 24 horas de mandato, nos explotó la bomba en la mano con la decisión de Uruguay de negociar en forma unilateral. Este es mi balance. De parte de Argentina, se tomaron algunas medidas que, a mi criterio, realmente fueron lamentables.

En este marco ¿la Cancillería tiene una apertura hacia los empresarios que se ocupan del comercio exterior? 

El Mercosur tiene muy poca apertura. Fue creado hace 30 años con una visión que habría que modernizar. La pandemia cambió al mundo, la realidad de Argentina es otra y creo que habría que hacer cambios. Somos nosotros los que estamos solos, es la Argentina, no el resto. En eso no hay que confundirse.

¿Es consecuencia de una actitud más proteccionista que el resto?

Estamos apartados de los otros tres miembros del Mercosur. Ellos tienen un pensamiento más aperturista, de hacer negociaciones bilaterales, bajar el arancel externo común. Nosotros permanecemos en una posición muy conservadora y el resto no está de acuerdo. Vamos a ver cómo sigue esta historia. Creo que la decisión que tomó Uruguay tiene un guiño de Brasil, no creo que se haya lanzado solo, a un día de la asunción de la presidencia de Jair Bolsonaro.

¿Hay riesgo de que deje de funcionar este bloque?

No creo. Entiendo que se debería lograr un acuerdo. Es factible que los otros estados del Mercosur sigan la posición de Uruguay, que tomen sus propias decisiones y hagan sus negocios. Hoy están las cartas abiertas para ver qué camino se toma en cuanto a cómo va a seguir funcionando. Hay muchos intereses e inversiones en común, principalmente entre Argentina y Brasil, los socios e interesados más importantes. Acuerdos que afectan a la industria, por ejemplo, la automotriz que está muy interligada entre los dos países. No creo que desaparezca el Mersocur, pero sí que a Uruguay lo sigan los otros países con posiciones similares.

La decisión de pasar la Hidrovia al control del Estado por 12 meses, ¿puede tener consecuencias dentro del Mercosur?

Lo de la Hidrovia creo que es gravísimo. Por un lado, la imagen que damos al inversor, al empresario, la actividad privada, de que en cualquier momento le sacan lo suyo. No vamos a hablar de expropiación, pero es algo parecido. Es terrible para el que invirtió, para el que apostó al país. Esto va a traer consecuencias, porque todos nos están mirando y es muy posible que Brasil, aprovechando esta situación, desvíe carga hacia sus puertos dejando de usar la red troncal. Ya escuché hablar de que están tratando de desviar cargas para el puerto de Paranaguá, para ser más competitivos. No están dormidos, están tomando acciones inmediatas. Con el cierre de exportaciones de carne, nosotros estamos favoreciendo a los otros países del Mercosur para que ganen nuestros mercados. Van a aprovechar todo lo que nosotros estamos desperdiciando.

Al menos un sector del gobierno sostiene que nuestras empresas no quieren una apertura. ¿Por qué la aceptan los otros países?

El proteccionismo lo único que facilita es que la industria vaya quedando obsoleta, que sea cada vez menos competitiva, que haya menor inversión, que nuestros productos sean menos exportables. Eso lleva a un estancamiento. La competencia nos ayuda y nos obliga a mejorar, pensar el día a día, estar a la altura del mundo. La otra posición, es casi un estado de confort, porque no hay que competir con nadie. Hay que cambiar las leyes, favorecer la inversión, modificar los impuestos no sólo para la industria. Tiene que ir aparejado a toda una política económica que lo favorezca. Para ser competitivos hay que tomar una decisión política profunda.

¿Hablan de esto con los empresarios de Brasil?

Si, hablamos sobre todo de las medidas que va tomando Argentina y como se acentúa la diferencia entre ambos países. Nos vamos alejando del mundo y eso es lo lamentable. Hay una diferencia muy grande entre el empresariado argentino y el brasilero. En primer lugar, el empresario brasilero no se queda callado. Tienen la Federación de Industrias del Estado de San Pablo (FIES), que es poderosa. Es un empresariado más aguerrido, se planta con sus reclamos y puede llegar a mover decisiones del presidente. La cultura es diferente. Brasil toma medidas y tiene leyes que favorecen mucho más a la industria, porque hace 60 o 70 años decidieron ser un país industrial y hacen todas las cosas para seguir ese camino. Nosotros cambiamos la política cada vez que cambiamos de presidente o el color del partido gobernante. Ellos no unen la política a la economía. 

Se dice que en nuestro país hay un capitalismo de amigos y Cámaras empresarias que terminan siendo sellos para hacer negocios con el Estado. ¿Eso se puede cambiar?

Si, totalmente, claro que se puede mejorar. En primer lugar, con transparencia. Acá se habla mucho de transparencia, pero quisiera saber si hacen transparencia interna. Argentina estuvo a punto de ingresar en la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) y ahora nos estamos alejando muchísimo. Hay que trabajar mucho con esos procesos internos, para que no sean las empresas amigas las ganan sino las que realmente son capaces, competitivas y merecen ser proveedoras.

¿Argentina debe definir cuáles son los sectores con potencial para insertarse en el mundo e incentivarlos?

Definitivamente. Lo peor es que nos pasa es dar marchas y contramarchas. El tema de las carnes es un reciente y claro ejemplo de lo que no se debe hacer. Cierre de las exportaciones en 2008, luego en el 2015 volvimos a generar vientres, a invertir en lo relacionado a la exportación de carne y todo el segmento, cuero, harina de hueso y derivados. Pero que de un día para el otro suspendan las exportaciones por un mes, es un suicidio como país. Afecta a la actividad, a todos los que han invertido y abierto mercados en los últimos años. Los inversores que nos miraban con desconfianza, nuevamente se desalientan. Es un ejemplo, hay otros. Tenemos que encontrar un camino y no cambiarlo cada cuatro años. El último acuerdo de precios también está tomado entre pinzas. Yo creo que la parte privada no quedó conforme y me parece que el argumento encontrado no está bien contado. Creo que esta historia continuará.

¿Cuál es el eje de tu libro “Abriendo caminos”?

En “Abriendo caminos para el crecimiento de las mujeres en los negocios”, transmito mis inicios, como fui gestando mi espacio en el comercio exterior, a través de congresos, exposiciones, ferias internacionales, negocios, disfrutando y observando cómo ven a la Argentina en el mundo. También abrí caminos con misiones comerciales realizadas con GEMA (Grupo Empresarial Mujeres Argentinas), la asociación que fundé en 2009, para generar negocios con mujeres emprendedoras. Por último, hay conclusiones y recomendaciones que planteo y un epílogo que espero sea inspirador, no sólo para las mujeres, sino para todo el mundo de los negocios.

¿Y desde tu mirada crece el número de mujeres emprendedoras?

Sí, hay más. La pandemia obligó a muchas mujeres a que se reinventen e innoven. Pero también trajo aparejado un retroceso en cuanto a que recayó sobre la mujer mucho trabajo de cuidado del hogar, de los chicos, los ancianos…Culturalmente eso cae sobre la mujer, que perdió posiciones y conquistas ya ganadas. Hay que trabajar mucho con políticas de estado y medidas que resuelvan ese desequilibrio preexistente, pero que marcó más la pandemia. Hay que reconocer también a Mercedes D´Alessandro, que está haciendo un muy buen trabajo desde el ministerio de Economía, buscando respuestas para esta problemática.